Aquí tienes las ideas, recomendaciones, sugerencias, claves e ideas más prácticas, útiles y actuales para tu estrategia profesional y tu búsqueda de Trabajo (Trabajo con mayúsculas, no empleo, que no es lo mismo ;D).
Fuerza y valor!
Esencia de Currículum

"En vez de traer mi CV, he impreso mi horóscopo del año pasado. Verá que soy una persona muy especial que está destinada a hacer grandes cosas!"
Casi me vendría mejor no publicar este post, porque así entraríais más en TheJobAcademy para que os asesoremos personalmente ;o), pero como estoy en cruzada divina para ayudar a la mayor cantidad de gente posible a coger por los cuernos al toro de su trayectoria profesional y salir en hombros por la puerta grande, voy a volver a insistir en este tema que parece que no acaba de calar:
Tu Currículum está MAL.
¿Qué eres del 1% que ya había pillado de qué va este tema y se le ha ocurrido ponerse en los zapatos del seleccionador y pensar qué le interesa leer? Mis disculpas más humildes… y estoy por proponerte que vengas a trabajar conmigo ;o)
Para el resto, ahí va una idea que, no por obvia se acaba de captar, y si conseguís entender e incorporar no sólo en vuestro CV sino en toda vuestra presentación profesional, va a marcar una gran diferencia:
Un CV es un documento de venta. Estáis vendiendo vuestro trabajo.
Para todo el que sepa algo de marketing, esto debería ser mucho más fácil, jugáis con una enorme ventaja ya que esto es marketing de producto. Hay que persuadir a un desconocido para que te preste atención. Hay que mostrarle cómo le va a beneficiar comprar tu producto. Y tienes muy poquito tiempo para captar su atención y comunicar tu mensaje clave.
La buena noticia es que el 95% de los currículums son bastante malos. Suelen ser un documento sin vida que no representa en absoluto a la persona que está detrás.
La mala noticia es que el tuyo, seguramente, es uno de ellos.
Ya hemos hablado más veces de este tema, pero creo que no está de más que volvamos a repasar los aspectos clave. Especialmente por la cantidad de gente que conozco que me jura y perjura que sigue este blog y que lo lee toítoenterito y luego veo su CV… y yo sufro, señores, sufro de la pena-penita-pena que me entra ;o)
Tu CV debe ponerle las cosas muy fáciles al reclutador. Debe ser directo, centrado, bonito, diferente y sobre todo debe GRITARLE: estas son las razones por las que te interesa llamarme.
Para no complicarte mucho las cosas, te voy a dar tres claves que harán que tu CV destaque espectacularmente sobre los demás. Ojo! Que aquí hablo del CV pero estas ideas clave sirven para cualquier presentación profesional. Vamos allá:
—————————————————————————————–
Le tienes que mostrar lo que vales
Esta es la clave, el aspecto más importante de tu nuevo Currículum, por eso te lo digo lo primero para ver si al menos esto se te graba:
Tu CV le va a llegar a una persona del departamento de RRHH sobrecargado de trabajo, que ya ha recibido otros 100 más para ese mismo puesto, a quien seguramente le están apretando las clavijas para cubrir esa vacante lo antes posible. O sea que cuando abra tu CV, lo que realmente esa persona necesita saber es: “¿cómo me vas a facilitar tú la vida?” es decir “¿cómo me beneficia contratarte a ti?”. Y la manera de hacerlo es lograr que tu CV comunique tu valor añadido.
Al reclutador le importa poco qué tareas te asignaron hacer en tus trabajos anteriores. Item más: probablemente ya lo sabe. Si desempeñaste un puesto de Gestor Comercial, ya sabe lo que hace un gestor comercial. Si fue un puesto de Jefe de Obra, diseñador, Director Creativo, Administrativo Contable, consultor… seguro que sabe lo que se supone que debe hacer cada uno de ellos. No le importa lo que “se suponía que debías hacer” sino “lo que hiciste”.
Esta es la clave mágica de un CV. No es que no haya que poner en absoluto cuáles eran las responsabilidades del puesto, sí –aunque seleccionándolas bien-, sino que hay que darle el mayor peso específico a lo que tú lograste en un puesto concreto que cualquier otra persona que lo hubiera desempeñado, no habría hecho o habría hecho distinto.
Y una vez más: tienes que decir claramente qué has logrado para las empresas que has trabajado. Estamos?
No va sobre ti
Espera, que te explico: es muy normal pensar que el CV es una especie de “tablón de orgullo” en el que volcar todo lo que hemos hecho, cada curso de al que hemos asistido aunque sea de “cómo hacer el sudoku samurai más rápido que nadie en casa”, de cada experiencia –bien detallada-, en el que hacer una declaración de intenciones: “mi objetivo es encontrar un trabajo en el que poder aportar toda mi valía, aprender a tope, crecer, desarrollarme, donde haya buen rollito, me toque un jefe genial que me deja llegar tarde e irme los viernes a las 2”.
Va a ser que no: tu CV tiene que girar entorno a lo que necesita tu potencial empleador – es decir: lo que necesita tu cliente.
Para eso es clave que hagas un BUEN estudio del sector, los problemas y las necesidades. Si has hecho bien tus deberes antes de ponerte a escribir tu CV (si te has auto-analizado y has decidido cuál es tu objetivo profesional), tendrás que asegurarte de conocer bien qué es lo que exactamente necesita tu cliente.
Es decir, si vas a vender un coche no le dices al cliente: “mi objetivo es vender 10 coches como este y llevarme la comisión que me corresponde para así poder dar la entrada de mi piso”. Para venderle el coche al cliente potencial le vas a decir: “en este coche puede llevar a su familia con la mayor tranquilidad gracias a los elementos de seguridad incorporados a las estructuras que han recibido 4 estrellas en las pruebas de seguridad oficiales…” O menos rollo ;o), pero la clave es: ves qué diferente es enfocarlo hacia lo que necesita el cliente?
La imagen sí importa
Y dentro de la imagen hablo de dos aspectos: el lenguaje y el diseño.
En primer lugar: escribe como una persona, no como un robot
La mayoría de los CV se escriben como si hablaras con la Reina de Inglaterra: son serios, técnicos, estirados, formales. Lo único que esto consigue es poner distancia con quien lo está leyendo. Esa persona está muy ocupada, tiene que solucionar un problema rápidamente, y lo que menos falta le hace es tener que averiguar qué estás queriendo decir o qué significan esas siglas o esa jerga. Un lenguaje sencillo, cercano pero profesional, le facilitará mucho la vida.
En segundo lugar: nos gustan las cosas bonitas
No digo que tengas que incluir HelloKittys en tu CV, pero sí que tienes que entender que tu CV, para el reclutador que lo está leyendo, ERES TÚ. Un CV con aspecto más antiguo y anodino que la carracuca, eres tú. [Ouch]. Con gracia y sin pasarte, imprime un poquito de personalidad en tu CV, siempre considerando el puesto, pero también recordando que el CV eres tú, y tú tienes que destacar.
———————————————————————————-
Con esto, como te decía: ya tienes muchísimo ¡muchísimo! ganado con respecto a los demás. Tienes que empezar a ver las cosas de otra manera. Tienes que empezar a REALMENTE verte como un profesional independiente que tiene que vender algo muy preciado: su trabajo. VENDER es el verbo. No estás pidiendo un trabajo, tú lo que haces es solucionar un problema o satisfacer una necesidad que tienen tus clientes potenciales, y por lo que están dispuestos a pagar. Encuentra a tu cliente y VÉNDELE tu producto.
Venga, ponte a ello, dale una buena vuelta a tu presentación profesional, a tu “packaging”. ¿Qué no? ¿Que no te ves capaz? Siempre me puedes pedir un presupuesto para que te lo haga yo ;o)
Fuerza y valor!!!!!
¿Haces que las cosas pasen o las ves pasar?
Uno piensa (o busca consuelo pensando) que sólo la gente con capacidades y habilidades especiales, la gente de mejor familia, los más inteligentes, guapos y delgados son los que consiguen lo que quieren. Pero cuando te pones a estudiar de verdad los casos de éxito -no necesariamente hablando del de Apple, el de Facebook…, sino los de la gente más “de andar por casa”, el que ha logrado un trabajo que era la ilusión de su vida, el que ha conseguido montar un pequeño negocio, el que ha grabado una maqueta, el que ha llegado a su cliente número 100…- si te pones a mirar de cerca, a leer lo que cuentan de sí mismos, lo que dicen los demás, es fácil ver que estos profesionales comparten una cualidad concreta: ellos ACTÚAN. HACEN.
Actuar, ponerte en marcha, hacer-lo-que-tienes-que-hacer-aunque-no-te-apetezca-hacerlo… he ahí la clave. He ahí el aspecto fundamental que divide a las personas en dos: Los que hacen lo que tienen que hacer y los que no. Punto.
Inteligencia? Creatividad? Talento? Una talla 38? Por supuesto que ayuda tener todo eso. Pero no es lo que determina si lograrás lo que quieres, os aseguro que no. De ser así, con simples tests podríamos predecir sin error quién va a tener éxito y quién no. Pero resulta que así no funcionan las cosas.
El concepto en sí mismo es hasta insultante de lo simple que es: “Actúa. Haz lo que tengas que hacer aunque no te apetezca hacerlo”. A pesar de lo cual, es increíble la poquita gente que se lo tatúa y lo sigue a rajatabla, sabiendo que será lo que les lleve a alcanzar lo que quieran.
[N.del A.: OJO! No estoy diciendo que todo el mundo pueda conseguirlo todo. Ahí tendríamos que entrar en el tema de saber establecer objetivos – que tienen que ser retadores pero reales, conseguibles, o si no, es imposible comprometerse con ellos.]
No penséis que esta cualidad de la que hablo es algo con lo que se nace, que se lleva en el ADN, esta cualidad es un HÁBITO que hay que crear con muuuuuuuucho trabajo (ah, que pensabais que este era de los posts que venía con unos polvitos mágicos para solucionar los problemas? Pues SORRY, de nuevo vengo a chafaros las ilusiones – de nuevo esto es cuestión de CURRÁRSELO).
Es crear el hábito de actuar, de poner en marcha lo que tienes en la mente. Pero demasiado a menudo nos quedamos bloqueados ahí dentro, en la mente. Rumiando nuestras ideas, nuestros sueños, nuestros “yo querría” “yo habría” “si yo hubiera podido” “si a mí se me hubieran colocado las estrellas de otra manera…”. “Coulda-woulda-shoulda”, que dicen los que espikinglish.
Qué pena conformarse con darle vueltas a nuestros sueños en el sillón mientras vemos el partido, o Gossip Girl, o Águila Roja –o peor, Gran Hermano-, no? qué pena ver cómo los demás van consiguiendo “sus cositas”, unos con más ambición, otros con menos, pero oye, poquito a poco… mientras tú sigues en ese trabajo de mierda insatisfactorio, mientras tú sigues sin centrarte, sigues frustrado… sigues prefiriendo la infelicidad a la incertidumbre (frase que le oí a Marta Romo en una charla y de la que me he apoderado ;oD)
Hay tres grupos de personas: los que hacen que las cosas pasen, los que miran las cosas que pasan y los que se preguntan qué pasó ~ Nicholas M. Butler
Porque no digo que conscientemente estemos boicoteándonos nuestro futuro. Sé de sobra que mucho es fruto de MIEDOS. Miedo al fracaso, al tema económico, al qué dirán, a salirse de lo establecido, a no cumplir las expectativas… a lo desconocido… a uno mismo… de esto tenemos todos “pá regalar”.
Pero es que las personas que sí lo han conseguido… también tienen miedos. También tienen la tentación de quedarse en el sillón. También les cuesta salir de su zona de confort. También les deja sin dormir el qué pasará. PERO LO HACEN de todas maneras. Hacen lo que saben que tienen que hacer, porque no quieren vivir en un permanente estado de infelicidad, de frustración. Lo hacen porque tienen que confiar en sí mismos -¿quién lo va a hacer si no?-, en su capacidad para levantarse si finalmente las cosas no salen bien y volver a ponerse en marcha; saben que son unos supervivientes, saben que para eso están aquí: para buscar la felicidad.
Y por cierto, os recuerdo que sólo el que es feliz puede hacer feliz a los que tiene alrededor.
Yo estoy en la lucha, en la aventura, en la durísima tarea de hacer-lo-que-tengo-que-hacer-aunque-no-me-apetezca, y os aseguro que no es un paseo por el campo, pero ¿sabéis cómo cambia la vida cuando te acuestas por la noche, y te puedes decir a ti mismo: “te ha costado, pero hoy has dado un paso más. Estás un poco más cerca que ayer. Y lo estás haciendo tú sola, estás tirando tú del carro. Has decidido lo que quieres y estás luchando por conseguirlo. Puedes estar orgullosa de ti misma.”?
Buf, el camino es duro, os lo juro, es cansado –agotador-, no te da la vida para *apenas* nada, tienes que hacer sacrificios, esfuerzos, no tienes tiempo ni de ponerte malo… pero cuando te vas a la cama y puedes acabar el día diciéndote esto antes de rezar el Jesusitodemivida… ya está. Ese día ha valido la pena.
¿Y qué os puedo recomendar si de repente os ha dado el subidón y decidís poneros en marcha?
NUNCA ES EL MOMENTO PERFECTO, PERO:
No esperéis a que las condiciones sean perfectas. Nunca lo son. Nunca te viene bien ponerte a replantearte tu futuro profesional, igual que nunca viene bien ponerse a dieta. Nunca el mercado es el perfecto, nunca tu nivel de experiencia, formación, idiomas, necesidades económicas con las adecuadas. De hecho, sí, te diré: el momento perfecto era el mes pasado, o sea que este mes tienes tu segunda oportunidad. Aprovéchala. ACTÚA.
Mañana es hoy. ¿A qué estás esperando?
SIEMPRE DA MIEDO, PERO:
¿Qué estás acojonado muerto de miedo? ¿Qué no sabes hacia dónde tirar, o por dónde empezar, o temes no hacerlo bien, o suficientemente bien, o perder oportunidades…? ACTÚA. La mejor manera de superar los miedos es HACER COSAS. Enfrentarlos, incluso: dejarles entrar. No intents echarlos fuera de tu mente, sino al contrario, déjales entrar, tomaros un café, averigua por qué están ahí, qué te quieren decir, de qué te avisan, si son reales, si sólo son excusas… y encuentra la manera de vivir con ellos y compensarlos ACTUANDO para demostrarte a ti mismo que ERES MÁS GRANDE QUE TUS MIEDOS.
NO SE SABE POR DÓNDE EMPEZAR, PERO:
ACTÚA. Sólo pensando las cosas no llegas a ninguna parte. Averigua qué pasa cuando te pones en marcha. No esperes escalar el Everest a la primera, piensa en el primer pero más pequeño paso que debes dar para llegar allí. El primero y más pequeño, insisto. Y HÁZLO. Da ese primer paso. Y luego da el siguiente. Y no dejes de dar pasos. Lo más difícil es empezar, una vez que te pones en la dinámica, empiezas a generar en ti ese hábito de actuar y te irá saliendo de manera natural. Practica el ACTUAR para generar ese hábito. Oblígate a levantarte y hacer algo cuando pienses en hacerlo, cuando sepas que lo tienes que hacer. Practica, hazlo hoy: esa llamada que sabes que tienes que hacer pero que no dejas de posponer, esa conversación que sabes que debes tener, ese mail que tienes que contestar, eso que tienes que organizar… lo que sea, en definitiva: esa tarea incómoda que estás esperando a que desaparezca, que estás bloqueando conscientemente, que te está pesando, que te está impidiendo soltar lastre para hacer otras cosas. Si te pones el firme propósito de “hacer limpieza” de estos temas que te cuestan, estarás practicando esa cualidad, estarás generando el hábito.
ACTÚA!!!!!!! YA!!!!!! Vive el presente. Olvídate de lo que no hiciste ayer, ¿qué es lo que tienes que hacer hoy? Decide ponerte en marcha, decide dejar de ser infeliz, decide dejar de estar frustrado, dejar de darte lástima, dejar de pensar lo injusta que es la vida y lo insatisfecho que estás. ACTÚA. El primer paso, el más pequeño, crea el hábito y esta noche acuéstate pudiendo decirte a ti mismo: “hoy puedes estar orgulloso, porque estás luchando por conseguirlo”.
Fuerza y valor!
Hasta el Networking y más alláaa!!!
Si no lo has hecho ya, no te voy a echar la bronca, peroporDiosalmadecántaro: deja de “buscar empleo” como se hacía en el siglo XIX, que estamos ya en el XXI, el Siglo de Las Estrecheces, y se trata de lograr abarcar el máximo terreno y conseguir que las oportunidades lleguen hasta ti. Así de fácil y de difícil.
Y las oportunidades llegarán hasta ti porque la gente cuente contigo. Tranqui, que te cuento cómo:
El cambio esencial en nuestra estrategia de búsqueda es que tenemos que pasar de:
<– una estrategia “push” (empujar), la que lleva el producto al cliente
–> a una estrategia “pull” (tirar), la que atrae al cliente hacia la marca/el producto [siendo “producto/marca” tu candidatura/tu trabajo y el “cliente” cualquier persona que potencialmente puede contratarte o puede influir o recomendar a otros que te contraten].
Push = hacer-un-CV-igualico-que-tós-los-demás-y-enviarlo-a-todas-partes: Infojobs, amigos, empresas de selección, Infoempleo, Jobssy, cámaras de comercio, RRHH de Inditex, tíos, al primo del vecino del cuarto y básicamente a todos los emails que pillemos. #Fail.
Pull = posicionarte en tu sector, en tu área de interés de tal manera que caigas bajo el radar de tus “clientes potenciales” o sus contactos de primer y segundo grado para que, cuando tengan el problema o la necesidad que tú sabes solucionar, se acuerden de ti y se planteen contratarte para ello
(por cierto, esto es a lo que llamamos Marca Personal, por si algún despistado ha llegado tarde y se ha perdido el principio de la peli ;o).
Dentro de esta estrategia pull (que es la buena, by the way), nos vamos a posicionar en la mente de los contactos que nos interesan, a dos niveles: 1. El nivel de contactos potenciales al que atraes, y 2. el grupo de contactos que haces tú.
1. El nivel de contactos potenciales al que atraes
Cuando te (tratas de) posicionas, colocas tu producto (tu trabajo) en un escaparate para que todo el que pase, te vea. Para que se te abran las puertas, en ese escaparate debes construir, aportar algo. Cuando construyes y aportas empezarás a atraer hacia ti a ese nivel de contactos universal, potencial, que piensa igual que tú, que le interesa lo mismo que a ti, que tiene necesidad de alguien que piensa, hace y dice las cosas como tú. Estarás atrayendo a tus futuros clientes hacia ti, que pasarán a formar parte de tu red en el momento en que comencéis a interactuar.
2. El grupo de contactos que haces tú
Y luego está la red de contactos que generas tú. No lo puedes dejar todo al libre albedrío de quien pase por tu escaparate, también tienes que localizar tú a gente interesante, muchos en la red, pero otros muchos en eventos, reuniones, conferencias, encuentros (ah! es que no os lo había dicho: HAY QUE SALIR DE DETRÁS DEL ORDENADOR y relacionarse en persona), donde harás “networking” para conseguir una red de contactos. Agárrate los machos que aquí viene la dificultad.
En muchos sitios te hablarán de la importancia de tener las tarjetas de visita siempre a mano, de prepararte con antelación tu presentación profesional (el famoso elevator pitch), de ser muy activo en los foros de LinkedIn, de apuntar en la parte de atrás de las tarjetas de visita… incluso en algunas te recomiendan que te apuntes a un gimnasio (mwahahahaha!! Esos son los del Holiday Gym ocultos bajo un seudónimo, seguro!!!).
Todo esto es importante, por supuesto, pero pensando mucho sobre el tema, me he dado cuenta de cómo me funciona a mí:
Honradamente, el networking no es mi punto fuerte. A pesar de dedicarme a enseñar a los demás a “vender” su trabajo, a mí se me da fatal mi propia “auto-venta”, porque no puedo evitar pensar que detrás del palabro “networking” hay componente interesado, medio mercenario de “tú tienes algo que yo quiero y yo estoy dispuesto a pagar el precio” que me pone un poco nerviosa. Me sé la teoría como el “jesusitodemividaeresniñocomoyoporesotequierotantoytedoymicorazón”, pero la práctica no encaja conmigo, porque en el fondo pienso, ¿quién se va a interesar en conocerme porque yo quiera conseguir algo de ellos?
Yo prefiero acercarme a la gente que naturalmente me interesa, que admiro, con quien tengo química o con quien comparto un interés, y trato de tratarles como de un amigo se tratara. No hay que forzarlo, no hay que acercarse a la gente sólo porque son importantes o tienen éxito, hazlo porque estarías dispuesto a ayudarles en algo.
El famoso “oye, tenemos que hacer algo juntos” que en realidad quiere decir: “voy a pedirte que me compres mi producto, o que me coloques mi CV”, normalmente no funciona. Los contactos efectivos requieren de algo de relación, algo de interés mutuo, un mínimo de posibilidad de ayudarse mutuamente. Todo lo demás sólo son relaciones unilaterales o… pedir favores.
No es quién eres, ni a quién conoces, es a quién puedes ayudar.
Cuando esos contactos se multiplican, no podrás invertir el mismo tiempo o la atención en todos, pero si das lo que puedes, tratas a la gente con respeto y transparencia, verás como te irás rodeando de gente alucinante que te aportará mucho más de lo que te puedes imaginar.
De hecho, no os hacéis a la idea de la cantidad de gente que he conocido por la red y después he desvirtualizado que han pasado a formar parte de mi grupo de “amigos 2.0” (porque hay muchos niveles de amistad, un amigo no es sólo el que harías padrino de tu primogénito, para mí un amigo es cualquier persona a la que aprecias, a cualquier nivel. Pero vamos, esa es mi definición). Para ellos va este post porque gracias a ellos mi vida es muchísimo mejor, porque me acompañan en mi viaje hasta el Santo Grial, me apoyan, me animan y con ellos CONSTRUYO.
Me he dado cuenta que así me funcionan mucho mejor las cosas. Tengo una red más pequeña, pero puedo dedicarles más tiempo, puedo hacer hueco para verles, puedo chatear con todos ellos en FB, saludarnos por las mañanas en twitter o… contar con ellos cuando conozca de una oportunidad profesional.
Porque esa es la clave: os aseguro que ellos serán los primeros a quienes recomiende cuando me entere de una oportunidad profesional, al igual que sé que ellos lo harán conmigo.
Espero que hayáis descansado mucho esta Semana Santa, porque ahora ¡tenéis mucho trabajo que hacer!. Objetivo listo – planificación preparada – ¡a comerse el mundo! Fuerza y valor!
Todavía no es el final
Muchos sabéis de mi afición por el cine. Hoy escribo motivada por una película: “El Exótico Hotel Marigold” (“The Best Exotic Marigold Hotel”), que he visto este fin de semana y me ha dejado un buenísimo sabor de boca.
Un reparto espectacular de actores ingleses -Judy Dench, Maggie Smith, Bill Nighy, Tom Wilkinson entre otros-; una historia sobre otras historias que se encuentran y se entrecruzan, sobre gente que busca, y viaja a un *especial* hotel en la India para, tal vez, encontrar aquello que buscan. Y el exotismo, evocación, calor y explosión para los sentidos que es la India, para dotarle de un ambiente, un entorno y una realidad súper especial.
Pero si hay algo que me ha llegado profundamente de esta película ha sido Sonny, el personaje que interpreta Dev Patel (“Slumdog Millionaire”): el joven que hereda de su padre un hotel ruinoso que amaba profundamente, y tiene el sueño de renovarlo y convertirlo en un hotel de éxito.
Sonny no toma nada por sentado. Sonny vive la vida “como un privilegio, no como un derecho”, y arrastra a todos con su visión revitalizadoramente positiva, llena de energía y de ilusión. Sonny tiene un sueño, un sueño que le supera en tamaño y dificultad, pero no duda en luchar por ello, de tal manera, con tal alegría e ilusión, que es imposible no emocionarse.
Sonny me ha hecho gastar un paquete entero de kleenex de la emoción que me ha producido ver la ilusión, el positivismo, la lucha por un sueño en estado puro. Y me planteo: ¿cómo es posible que nosotros, viviendo en un estado de bienestar (sí, es cierto “mejorestábamos” antes, pero ¡pongámonos en perspectiva!), con las posibilidades que tenemos en la punta de nuestros dedos, con la tecnología, formación, avances con los que contamos… en cambio seamos un país desilusionado y victimista, donde nuestra idea de “luchar” por lo que queremos es exigírselo a otros? ¿Cómo es posible?
¿Que nos está cambiando la vida? ¿Que muchos hemos perdido un trabajo? Lo único constante en la vida es el cambio. Los cambios, las pérdidas son inevitables, por tanto, en puridad, nos podríamos pasar la vida entera en un constante estado de duelo y de victimismo. Porque sí, la vida nos deja “con lo puesto” muchas veces y es duro enfrentar ciertas situaciones y seguir adelante. Pero si bien el cambio y las pérdidas son inevitables, el sufrimiento, el victimismo, la cobardía para superarlas son opcionales, son decisiones nuestras (muy nuestras) por mucho que queramos auto convencernos diciéndonos que “es el mercado que no me da un trabajo”.
Lo que no deberíamos permitirnos NUNCA a nosotros mismos es perder LAS GANAS y LA ILUSIÓN. Si tú no te crees que puedas lograr algo, que seas capaz de conseguir algo, no pretendas que nadie más lo crea. ¿Quieres un trabajo? El mercado laboral no está cerrado: lucha por él. Pero hazlo con cabeza, hazlo saliendo de tu zona de confort, hazlo saliendo de detrás del ordenador. Derrocha ilusión, derrocha energía y ganas y empezarás a atraer hacia ti a gente que quiera trabajar contigo. Ese es el reclamo más poderoso.
Es importante un buen CV, es importante tener cuenta en redes sociales y profesionales, es importante tener un master, una certificación, un buen nivel de inglés, un año más de experiencia que los demás… pero lo que más puertas te va a abrir es esa actitud de lucha, de ilusión, de ganas. Es mostrarte como alguien que va a estar siempre del lado de la solución, siempre del lado de lograr que las cosas pasen. Porque si te propones dejar atrás ideas preconcebidas, miedos, mala leche, zonas de confort, si decides dejar de escupirle al universo por no darte lo que mereces y decides REALMENTE dejar de dar vueltas alrededor del problema para enfocarte hacia la solución, empezarás a atraer a la gente hacia ti como las polillas la luz, y esa gente se convertirá en CONTACTOS, y esos contactos te abrirán las puertas que necesitas. Créeme!
En la India tenemos un dicho: Al final, todo irá bien. Por lo tanto, si no va todo bien, es que todavía no es el final.
Venga, fuerza y valor!!!!
La seducción profesional
- Viñeta de Mel
Esta semana Zumo de Empleo ha cumplido dos años. Vaya dos años. Muchas alegrías y muchas penas, muchos esfuerzos, muchas ilusiones, muchas (muchas, muchas muchísimas) horas delante del ordenador, trabajando para lograr mi Santo Grial.
Dos años dedicada en exclusiva al tema de la búsqueda de empleo, en los que he ayudado a mucha gente, he recomendado, he reescrito currículums hasta la saciedad, he analizado situaciones y acompañado, guiado, asesorado a cientos de personas en este duro trance. Ah! Me ha dado hasta para escribir un libro que está siendo motivo de satisfacción constante y me tiene en las nubes de contenta.
Y en este tiempo me he dado cuenta de algo muy básico pero a todas luces, no evidente: la gente que está buscando trabajo tiene muy poquita idea de qué va la vaina. Nunca he visto un mercado en el que el vendedor conozca tan poquito a su cliente potencial.
QUÉ
Sí, vosotros sois los vendedores, y para empezar, la mayor parte de la gente ni se da cuenta que eso es de lo que esto: tienes que lograr vender para ingresar dinero, que es tu objetivo. Y lo que tienes para vender es algo muy preciado: tu capacidad para lograr algo, para producir resultados. Tu tesoro.
Para algunos es lograr que otras personas se unan en torno a un objetivo común y saquen lo mejor de sí mismos. Para otros, es enseñar –o mejor: motivar a la gente a aprender- e inspirar a los demás. Otros consiguen o fidelizan clientes. O contratos. Otros consiguen que técnicos y clientes se entiendan. Otros brillan ante las dificultades y el estrés y son los que deshacen los nudos para que todo lo demás pueda seguir funcionando.
Etcétera.
A QUIÉN
Y ese “tesoro” hay alguien que lo quiere, que lo necesita. ¿Quién? ¿Lo sabes? ¿Te has parado a analizar dónde está tu nicho de clientes potenciales? Porque si no lo has hecho, a lo mejor estás tirando la caña en una charca seca, cuando tienes un río lleno de salmones cerca pero ni te has molestado en investigar.
CÓMO
Y cuando sabes quién es y dónde está tu cliente potencial, entonces comienza el arte de la seducción. No inundas el mercado de Currículums. No te pones a pedir caridad. Y mucho menos: no te quedas en casa apantallado detrás del ordenador.
Recuerda que quien está al otro lado de la mesa, quien tendrá que elegirte es una PERSONA. Una persona a quien le pagan por tomar la decisión correcta, la decisión segura, la decisión que le va a reportar más dinero a la empresa.
Y dado que tú también eres persona, sabes qué motiva a alguien a comprar algo y no lo de al lado.
Esa persona necesita ver claro cómo se va a beneficiar por elegirte a ti. Facilítaselo. Despliega tu plumaje majestuoso de Pavo Real y empieza a dar vueltas a su alrededor. Muestra qué sabes hacer, comunícalo, compártelo, explícalo. Para eso está internet. POSICIÓNATE. Habla de tu tesoro, demuestra que lo conoces y lo dominas, o si no, al menos transmite tu interés y pasión por el tema. La PERSONA que tiene que elegirte verá lo que le puedes aportar, verá lo que puedes conseguir para su empresa. La PERSONA que tiene que elegirte vibrará con tu ilusión, tu interés, tu iniciativa, tus ganas.
Olvídate de seguir pegándote contra los canales tradicionales (o al menos abre tu mente a buscar también por otro lado): son como jugar a la lotería. Te voy a dar una mala noticia: los currículums anodinos, que no son más que una relación de puestos y tareas, que no dicen nada de ti, enviados mecánicamente a toda oferta en la que sale la palabra trabajo, acaban en “El agujero negro de los currículums anodinos, que no son más que una relación de puestos y tareas, que no dicen nada del candidato, enviados mecánicamente a toda oferta en la que sale la palabra trabajo”.
Empieza a pensar de manera más creativa cómo acertarte a tu público objetivo, busca otras formas de que vean tu plumaje. Empieza a moverte donde ellos se mueven, empieza a hacer contactos en su círculo, en su sector, empieza a hablar de “tu tesoro” a quien le pueda interesar, logra ir quedándote en la mente de una, dos, tres… cada vez más personas hasta que la red alcance a tus clientes potenciales.
Hazlo con la técnica de la seducción: sé PERSONA, interésate por los demás, DA, aporta, comparte, piensa, recuerda, aprovecha sinergias. Tienes que lograr quedarte en la mente de los demás.
Y al final, si has logrado una buena red de contactos, ellos te guiarán hasta quien tiene que tomar la decisión.
Tenemos que aprender a seducir profesionalmente. Hacernos con nuestra red de “contactos seducidos”, que serán quienes se acuerden de ti cuando tengan delante a un cliente potencial tuyo y… te recomendarán. Y así es como se consigue un trabajo.
Pero como después de conseguirlo te olvides de tu red de “contactos seducidos”, irás directo al infierno del olvido… y lo tendrás bastaaaaaante peor cuando vuelvas a necesitar trabajo –que pasará, te lo aseguro, porque ya no hay trabajo que toda la vida dure-. Acuérdate.
Si no te sientes especialmente seductor, carismático, influyente como para “enseñar tus plumas como el Pavo Real”, ponte las pilas leyendo Carisma Complex, de Rubén Turienzo. No es para tímidos, pero todo el mundo va a encontrar alguna píldora que utilizar. Es el manual más completo que vaya a existir jamás sobre el Carisma y las técnicas para seducir e influir en los demás. Identificarás un montón de detalles que inconscientemente te han llegado de gente que tiene ese carisma pero que pensabas que era algo mágico, innato… resulta que todos podemos aumentar nuestro carisma – brillante! Además es fresco, divertido, energético, te pone las pilas.
En resumen:
Cambia la manera que tienes de enfocar tu búsqueda. Olvida lo que sabes hasta ahora. Empieza de nuevo: identifica tu tesoro, eso que te hace útil, eso que es tu valor añadido, luego investiga dónde están tus clientes potenciales, dónde tienes que tirar la caña… y entonces ponte bien guapo, saca tus plumas de Pavo Real y comienza a seducir: relaciónate, comunica lo que sabes, interésate, comparte, busca el contacto HUMANO, la relación directa, la química.
Estas son las nuevas reglas del juego. ¿Te apuntas a esta mano?
Algunos lo tienen muy chungo
Algunos lo tienen muy chungo, y no me voy a andar con rodeos: por muchas fórmulas y decálogos y directrices y guías y recomendaciones y consejos que os dé, os podéis estar encontrando con un elemento increíblemente bloqueante: que seáis profesionales mediocres.
No estoy acusando a nadie, -¡líbreme el cielo!-, pero haberlos, haylos. “Yo he visto cosas que vosotros no creeríais…”. Esa es la realidad. Toda esa gente que no se compromete con su desempeño, que no le da importancia al orgullo del trabajo bien hecho, que siempre es parte del problema, que es quien primero se queja, critica, encizaña… entiendo que todos esos digan que “esto de la marca personal es una tontería que se han inventado los de RRHH”, “no hay trabajo para nadie”, “internet es una moda, una pérdida de tiempo”, “ni el gobierno ni las empresas me dan lo que merezco”…
La verdad: a la mayoría de esos va a ser muy difícil sacarles de los cinco millones. Porque ahora estamos todos en el escaparate. No se pueden ocultar los defectos. Se nos ven las arrugas. Se nos ve el plumero. Y esta gente, vaya donde vaya, van a terminar siendo parte del problema: lo llevan en el ADN. Son anti-sistema, aunque ellos no lo ven.
Pero luego hay otro tipo de profesional “mediocre”. Es el que, simplemente, no está donde tiene que estar. Es quien domina lo que hace y se ha convertido en pura rutina monótona, algo que en el fondo ni le interesa (o le ha dejado de interesar) ni le motiva (o le ha dejado de motivar) ni le aporta más que una nómina a final de mes. Es el que se ha vuelto un autómata: ha desconectado el cerebro y el corazón de su trabajo. Llega por la mañana, se mimetiza con la mesa y la pantalla, no da ni un buenos días de más y cuando llega la hora de salir, no ha hecho más que restar un día de condena.
Esa persona sabe que es mediocre. Sabe que no está aportando nada a su trabajo ni a la empresa. Sabe que está desaprovechado, frustrado, desmotivado. Está cabreado consigo mismo y con el mundo porque, en realidad, él podría ser un profesional brillante. Pero no se atreve.
Pero cree que necesita ese trabajo alimenticio (no me voy a meter en casos dramáticos en los que realmente uno no se puede permitir dejar un trabajo), prefiere la infelicidad a la incertidumbre. No quiere enfrentarse al mercado, no quiere tener que ponerse a prueba, no quiere arriesgar, no quiere fallar. Y si tiene mucha (mala) suerte, continuará muchos años en ese trabajo y en su velatorio habrá una corona de la empresa que diga “Al empleado mediocre”.
He cometido el peor de los pecados que un hombre puede cometer. No he sido feliz. ~ Jorge Luis Borges
Pero en una vida paralela, como en la película “Dos vidas en un instante”, un buen día la empresa hace un ERE y le despiden. Así es la vida. Y le duele, y no lo entiende, y se cabrea, y se muere de miedo.
Y cuando el pánico y la tragedia pasan, se da cuenta que “si no das un paso adelante, siempre estarás en el mismo sitio“. Y empieza a mirar alrededor. Y se da cuenta que, efectivamente, se pierden muchos empleos… pero también hay muchos que encuentran trabajo.
Y además observa que no todos los que trabajan lo hacen como muertos vivientes: resulta que hay gente que pasa mucho tiempo contenta y satisfecha con su trabajo –todo el tiempo no, eso es una falacia, pero sí se pueden tener más momentos buenos que malos-. Que hay gente que no lo vive como un “mal necesario”, que ha encontrado una ocupación que no le hace tener que ser “otra persona” cuando va a trabajar, no tiene que mantener dos identidades, no cuenta los segundos que quedan para que llegue su hora de salida, no tiene que tomar pastillas para dormir de la ansiedad que le produce su trabajo…
Se da cuenta que ha estado al margen de una nueva situación que desconoce, una nueva forma de ver el trabajo, una nueva manera de relacionarse con la gente y con las empresas, nuevas técnicas para buscar trabajo, nuevas ventanas de posibilidades y opciones que jamás hubiera pensado que eran para él.
Y desempolva sus ilusiones del pasado. Y se da cuenta que hay algo a lo que siempre se ha querido dedicar, algo en lo que es especialmente bueno, y además, algo que la gente está dispuesta a pagar por tener. Y se lamenta del tiempo que ha perdido, se lamenta por no haberse querido más a sí mismo, no haber confiado más, no haberse escuchado más. Y se compromete a currárselo, a pedir ayuda, a echarle las horas que sean necesarias para poder en adelante dedicarse a trabajar en proyectos que saquen lo mejor de sí mismo en vez de lo peor.
Y se promete que, en su velatorio, la corona dirá “No comprometió su felicidad por el miedo. Vivió su vida plenamente y nos llenó a todos de orgullo”
Y colorín, colorado, este cuento se ha acabado…
p.d.: Ah! y para lograr su final feliz, compró “Películas, Buenos Deseos y Cómo Encontré Trabajo” que fue su guía y su compañía para encontrar su Santo Grial ;oD
p.d.2: Os recuerdo que quienes estuviérais suscritos a recibir los posts del blog por mail en el blog antiguo, tenéis que volver a suscribiros en este. Disculpas!
Hay días que no se dan…

"Esta receta no le hará sentirse mejor, pero dejará de quejarse y así todos los demás se sentirán mejor" [Viñeta de Glasbergen
Hay días que no se dan, y no se dan. Esos días que a las 10 de la mañana ya te estás diciendo “hoy me tenía que haber quedado en la cama”.
Esos días que parece que eres el objeto de la mala leche del mundo. O que estás de más mala leche que todo el mundo, una de dos. Esos días que nada sale, nada cuadra, te han dado dos bocinazos, te han dicho que NO, te han roto los esquemas y las ilusiones y encima te miras al espejo y te quieres morir.
Esos días lees algo tipo “carpe diem” o cualquier otra frasecita que pretende motivarte a hacer de las próximas horas algo especial, ilusionante, feliz… y te dan ganas de abofetear a alguien y luego volverte a la cama porque, francamente, no estás para frasecitas ni para tontás.
Pero por desgracia no te puedes volver a la cama, taparte hasta las orejas y llorar y gritar y cabrearte con el mundo y soltar unos cuantos (muchos) improperios, y dar patadas y puñetazos y regodearte en tu mal humor y odiar al mundo por un rato porque esto no sea lo que mereces. Y el resto del día arrastras las horas, la desilusión, pones el piloto automático y sólo ansías ese momento en que finalmente podrás meterte en la cama y esperar que mañana el día será mejor y la vida amanecerá de otro color.
Si para ti son las 2 de la tarde de ese día horrible, como para mí, podemos:
- Volver a la cama hasta mañana
- Dedicamos el resto del día a vengar cada detalle que nos ha puesto así.
- Nos ponemos en modo automático, funcionales por fuera pero rumiando el mal rollo por dentro y dejando que vaya intoxicándonos.
- Escribimos un post, nos desahogamos y le contamos a todo el mundo que ¡carajo! hay días asquerosos (anda, mira!).
- Respiramos hondo. Buscamos la manera de salir de este mal rollo.
Vale, te voy a decir qué voy a hacer yo y luego me cuentas tú.
Yo tengo una pitufa adorable de dos años y medio. A pesar de que no tiene absolutamente ninguna razón para estar nada más que feliz y contenta, puede pasar del mejor humor al mal rollo por una tontería en medio nanosegundo -y encima aquello se pone a escalar como no pongas freno-. ¿La manera de poner freno? Mucho más eficaz que un grito, una bronca -y de paso ponerme yo también de mal humor-, es: hago caso omiso, cambio bruscamente de tema y la sorprendo. Le digo, por ejemplo, en tono alto pero animado, divertido: “¡Ooooye! ¿Te acuerdas de cuando fuimos al cine a ver el Rey León? ¿te acuerdas? ¿qué cantabas tú?”.
Suele ser mano de santo. Cogido a tiempo, a mí me suele funcionar.
[N.del A.: ojo, esto es aplicable con los niños cuando lo que les ha pasado es irrelevante y fruto de pura tontería o cansancio, porque en caso contrario, no hay que menospreciar ni aparentar indiferencia hacia sus sentimientos nunca!. Ok.]
¿Por qué te cuento esto? Porque veo que me siento en este momento *emberrenchinada* como se pone ella, ceño fruncido, frustrada, fastidiada porque las cosas no van como yo quiero… o sea que voy a hacer conmigo misma como hago con ella. Voy a aplicarme este sistema para salir del mal rollo.
Me voy a provocar una pequeña catarsis. A mí me funciona ponerme un par de canciones que me pongan las pilas, a todo meter, me obligo a levantarme de la silla y a pegarme un baile, a sudar un poco, a cortar de raíz toda la negatividad que me ronda ahora mismo.
Hacer algo de ejercicio, el que sea (el que sea ;oD) genera endorfinas y serotonina, te cambia el mal rollo por una sensación placentera, por energía, fuerza y ganas. La verdad es que esto para mí ha sido un descubrimiento tardío y raruno, debo decir, -porque me espanta hacer ejercicio- pero echarme un buen baile o 20 minutos de step oyendo música cañera, de repente es como si me limpiaran la mente, como si hiciera un “reiniciar el ordenador” y puedo abrir una sesión nueva del navegador, esta vez con una actitud diferente.
Te aseguro que en este momento no es eso lo que me pide el cuerpo: lo que me pide es quedarme en la vía de menor resistencia, no hacer nada para evitar esto que estoy sintiendo, para cambiar como estoy viendo las cosas ahora mismo. Pero ¿sabes qué? que en este camino por el que paseamos, lleno de baches, tormentas, traspiés, nubes -y a pesar de todo mucho más corto de lo que querríamos-, te das cuenta de la cantidad de días que hay que están muy lejos de ser perfectos, pero que lo peor de esos días es irte a la cama con la sensación de que has perdido esas 24 horas, que no has logrado encontrarle un sentido a ese día.
Y si, más allá de tener un mal día lo que estás teniendo es un mal mes, una mala racha, un mal ciclo, si te das cuenta que simplemente las cosas no son como quieres, no esperes nada más para decirte: ¡qué carajo! ¡voy a cambiarlo!. Aprovecha para que este sea el momento en que decidiste darle la vuelta a tu vida, a tus circunstancias, a tu carrera profesional. Prométete a ti mismo que no te vas a dar por vencido hasta que no consigas convertir ese mal ciclo en uno bueno.
No es lo que te pasa lo que determina tu vida –lo que ocurre, nos ocurre a todos-. No es lo que te pasa sino lo que haces al respecto, lo que realmente determina tu vida ~ Jim Rohn
Mi querido amigo Rubén Turienzo justo ha enviado un link esta mañana a esta canción y debo decir que ha sido una de las que me ha logrado hacer el “reseteo”. Además me he pegado unos bailes con esta y esta; si te sirven, adelante!!!
Insisto: aunque las cosas no sean perfectas, podemos encontrarles un sentido y podemos aprovechar lo que tenemos a mano -nosotros mismos- para no irnos a la cama pensando que hemos perdido el día. O sea que:
¡Espartanos! ¡Aú! ¡Aú! ¡Aú!
[Aprovecho para recordaros a quienes estábais suscritos al blog antiguo que tendrés que repetir la suscripción a este si os apetece seguir recibiendo los posts nuevos. Gracias y disculpas!]
Bienvenido! Pasa y tómate algo Ü
Así, sin más ni más, con nocturnidad y alevosía, hemos mudado nuestros bártulos del pisito alquilado (tan mono!) que teníamos aquí al lado (al que, por cierto, el redireccionamiento de WordPress ha cambiado la cerradura y ya no se puede entrar) a esta casa nueva, más espaciosa, decorada a nuestro gusto, y claro, con su hipoteca y todo.
Esperamos que os guste, realmente necesitábamos una casa más grande porque ya estábamos pensando en aumentar la familia y el pisito de una habitación no nos daba. Pero por mi cabezonería y poca paciencia nos hemos lanzado a hacer toda la reforma y la mudanza solitos, o sea que aún hay cosas que arreglar, cuadros que colgar, puede que haya links que se hayan roto… y lo que me temo que es más rollo:
Quien estuviera suscrito a recibir los posts por mail, va a tener que volver a suscribirse en éste ahora
(
Y aprovechando que hablamos de cambios y de propósitos de nuevo año, dejadme que os diga: cambiar es difícil.
Yo lo recomiendo a menudo, lo sé, porque lo necesitamos, porque hay que renovarse y hay que mejorar, pero según se ataquen, pueden ser increíblemente difíciles de acometer. ¿Por qué? porque el cambio requiere sacrificio, y solemos basarnos en nuestra fuerza de voluntad para hacer esos sacrificios.
¿Y qué ocurre? que no lo logramos. Y entonces empieza el campeonato de boxeo Tú vs. Tú: “tienes que intentarlo con más fuerza”, “tienes que centrarte”, “tienes que ser más perseverante”, “tienes que ser más disciplinado”…
Así no vamos a ningún sitio. Intenta(mo)s adelgazar y acabamos devorando la bolsa de patatas fritas a escondidas; intenta(mo)s ahorrar algo de dinero pero no te puedes resistir a esos zapatos-que-te-van-perfectos-con-todo, o ese nuevo smartphone que-necesitas-sí-o-sí; intenta(mo)s mantenernos en forma pero ada vez que suena el despertador media hora antes para ir un rato al gimnasio, lo estampas contra la pared, te das la vuelta, vuelves a coger “la postura perfecta” en la cama y te prometes que mañana sí, mañana seguro que te levantas…
Y todas las veces que pasa te sientes fatal, inútil, perezoso por no lograr cumplir con lo que te has propuesto. Además, seguro que cuando alguien que tienes cerca te cuenta que hace años que sale a correr cuatro veces por semana, o que perdió 16 kilos en dos meses con el dichoso Pronokal (sin comentarios!) piensas que los demás tienen una fuerza de voluntad de la que tú careces, qué realmente tú no tienes capacidad de lograr esos resultados.
Pero ¡por supuesto que tienes fuerza de voluntad! Piensa en ese día que conseguiste ir al cine sin comer palomitas, esa vez que lograste hacer esa llamada telefónica que tanto temías, esa vez que fuiste andando en vez de coger el coche, esa vez que dijiste no cuando querías decir sí…
Lo que ocurre es que la fuerza de voluntad *solita* no es suficiente. Digamos que la fuerza de voluntad es un recurso “escaso”. Cuanto más tratamos de hacer algo sólo a fuerza de apretar los dientes, más fácil es que caigamos en la tentación.
¿Entonces qué? ¿me doy por vencido?
No, entonces lo que debes hacer es entender que lo que nos mueve son los hábitos. Tendemos a buscar el camino más fácil, o el más atractivo y cualquier otro que queramos tomar requiere fuerza de voluntad. En vez de ir en contra de nuestros hábitos, hay que intentar que trabajen para nosotros.
En vez de llevar sobre los hombros la losa de los 15 kilos que tenemos que adelgazar, empecemos por pequeños detalles: ¿que lo que más te tienta es picotear patatas fritas? que no entren en tu casa. Si tienes que bajar a la tienda a comprarlas cada vez que te apetezcan, tu hábito “vago” te dejará sin ellas. ¿Que en vez de trabajar estás cada dos por tres mirando Twitter o Facebook y no logras ser productivo? bloquea estas aplicaciones. Que nunca se te cargen automáticamente al abrir el ordenador. Directamente. ¿Que lo que te tienta es la tele? pídele a alguien que esconda el mando.
Es decir: CRÉATE UN HÁBITO. Ve uno por uno, poco a poco.
Estás intentado incluir algo nuevo en tu vida, por tanto despiézalo en pequeños trozos que vayan formndo parte de tu rutina, de tu día a día. Basarse sólo en mantener el objetivo final en mente, por atractivo que sea, y lograr la fuerza de voluntad diaria para superar todas las barreras que se te ponen delante para lograrlo, probablemente no sea suficiente.
Y sobre todo: que ese propósito que quieres incorporar sea algo QUE TE INSPIRE, algo que realmente quieres hacer – no simplemente algo que crees que debes hacer.
Si esto os funciona, me encantará que me lo contéis!!
Ojalá logremos incorporar muchos hábitos INSPIRADORES este 2012, par y pasa, que estoy convencida que viene cargadito de sonrisas y cosas buenas (especialmente para aquellos que se lo curren!! ;oD)
Fuerza y valor!!
Y la guinda del libro es…
Con muchísimo orgullo queremos compartir con vosotros el honor que supone que nuestro libro “Películas, Buenos Consejos y Cómo Encontré Trabajo” va a contar con dos prólogos muy especiales escritos por dos grandes profesionales que conocen mejor que nadie el panorama del Empleo: el primero, de impactante relevancia titulado “La llave es la Confianza” escrito por Dña. Fátima Báñez, Ministra de Empleo y Seguridad Social y el segundo de absoluta actualidad por el pionero de la Marca Personal en España, D. Andrés Pérez Ortega.
Con el sueño de que este libro se convierta en esa llave que abra la primera puerta hacia el cambio de perspectiva en la gestión de la trayectoria profesional de cada uno y nos ayude a superar este momento, GRACIAS.
Hoy sí voy a vender…
La vida es un eterno comienzo y hay que estar constantemente preparados para el cambio ~ Olivier Mauny
Pues según este dicho, ayer tuve un nuevo comienzo. Un pequeño paso para la humanidad pero un enorme paso para mí: ayer presenté mi libro.
No es que esté presuponiendo nada ni que vaya a permitirme que me retire, pero sólo el hecho de que a las dos horas de decirlo ya haya habido un número de gente que haya confiado en mí y haya invertido sus 16 eurillos en comprar uno de mis libros, es la leche.
Pero es que este proyecto tiene mucho de especial: os lo explicamos en el blog del libro , en el post “La presentación en sociedad”. Y además vamos a compartir muchas cosas del “making of” del libro en facebook, cosas divertidas y personales (pinchad en “me gusta”!). Lo que pasa es que sabéis que no soy muy de “vender”: los servicios profesionales que ofrezco no los he publicitado nunca, jamás he puesto publicidad de adwords, ni he escrito posts patrocinados, ni ná ni ná. Sólo rompí esa regla con los amigos de la KSchool, porque es la escuela de los profesionales de internet con una visión muy clara y práctica muy en línea con cómo lo veo yo -por eso tengo un banner suyo en la portada del blog-. Ea, ya está, hice publicidad.
El caso, que de nuevo voy a romper esa forma de hacer las cosa para presentaros y animaros a que os hagáis con un ejemplar de este libro que es muy especial, ya lo veréis, tanto en la forma como en el fondo. Y voy a aprovechar parte de la introducción del propio libro para explicaros de qué va este libro:
Va de ayudarte a encontrar tu oportunidad profesional, tu Santo Grial, tu objetivo laboral, “tu sitio” a pesar de estar viviendo en el escenario más complicado posible. Ya te habrás dado cuenta que no es el libro típico: es práctico, honesto y rabiosamente actual. No vas a encontrar palabras grandilocuentes ni consejos de corta y pega mil veces oídos. Te vas a encontrar una perspectiva nueva, una manera diferente de hacer las cosas: la manera que funciona en este momento.
De hecho – en realidad-, éste es un libro de auto-ayuda, porque creemos firmemente que “si no te ayudas tú, no te ayuda nadie” (Andrés Pérez Ortega).
La realidad que nos toca vivir es un escenario convulso, retorcido y cambiante en todos los entornos y, sobre todo, en el panorama laboral. Constantemente están cerrando empresas y asistimos a una precariedad laboral como nunca en la reciente historia de nuestro país. Hemos pasado de considerarnos un país rico a estar en el furgón de los países adelantados; hemos pasado del optimismo y la euforia a estar cerca de perder la esperanza.
Los tiempos y las expectativas, los adelantos técnicos o las nuevas relaciones sociales a raíz del entorno virtual son nuevos y completamente distintos a lo que hemos vivido hasta ahora. Y ya va siendo hora de dejar de esperar que las cosas “vuelvan a ser lo que eran”, hay que dejar de esperar que vengan otros a solucionarnos la vida o a facilitarnos las cosas. Las reglas del juego han cambiado aunque tantísima gente aún no se haya dado cuenta.
Entonces, ¿para quién es este libro?
Este libro es para ti.
Si no tienes trabajo y lo buscas, porque aquí te vas a enterar realmente “de qué va la vaina” y cómo funciona de verdad el mercado. La cruda verdad. Y te preguntarás por qué nadie te había contado esto hace un año, cuando empezaste a mandar Currículums a lo loco.
Si tienes un trabajo que te espanta y te está minando la salud pero te aterra la idea de ponerte a buscar otro “con la que está cayendo”, porque sabemos que no es justo que debas conformarte con un trabajo “alimenticio” que no te aporta absolutamente nada, te vamos a dar las herramientas para que puedas excavar un túnel que te saque de tu celda. Te lo vas a tener que currar, pero encontrarás la manera de tener más de opciones, luz y esperanza.
Y si tienes un trabajo en el que estás relativamente cómodo y relativamente seguro… porque las empresas saben algo que tal vez tú aún no sepas: que tu trabajo es temporal. Sé que no lo quieres pensar, pero lo cierto es que el escenario actual nos va a terminar afectando a TODOS. Grandísimos profesionales, con muchos años de entrega a su empresa, se verán afectados. TODOS.
Porque las empresas tienen que tomar decisiones, tienen que reajustarse, tienen que adaptarse, rechinar, reestructurarse o, incluso, cerrar. Es ley de vida, aquí no hay buenos ni malos, sólo hay decisiones empresariales que se tienen que tomar.
Pero no venimos a buscar culpables. Tampoco a traerte una receta mágica infalible. Venimos porque sabemos cómo se juega con las nuevas reglas, conocemos las opciones, las herramientas y formas en las que moverse por este nuevo escenario. Es lo que aquí te vamos a explicar.
Sabemos de sobra que es una situación desesperante a veces, frustrante la mayoría, y complicada en cualquier caso. Lo conocemos porque trabajamos cada día con personas reales, individuales, de carne y hueso a quienes damos esperanza y opciones, por eso queremos compartir contigo nuestra experiencia, queremos ser la linterna que te ayude a guiarte por el túnel.
Escribimos esto dos personas que nos dedicamos al mundo de los Recursos Humanos –pero el de las personas, no el de hablar de grandes teorías y estrategias corporativas alejadas de la realidad-, dos profesionales que, a su vez, hemos tenido que buscar trabajo, que hemos sido rechazados a veces -otras lo hemos conseguido-, que hemos tenido que pasar por las -a menudo surrealistas- entrevistas de trabajo, que hemos sido despedidos, que nos hemos tenido que replantear nuestras carreras y que nos hemos buscado la vida para encontrar un hueco en este complicado panorama laboral.
Somos dos personas optimistas, ilusionadas y muy currantes, que a pesar de los tiempos que nos han tocado vivir, creemos en el talento, las posibilidades y la energía de cada persona, y en la inteligencia colectiva dentro de la empresa.
Y al haber estado en ambos lados de la mesa, sabemos qué funciona, cómo se debe plantear la carrera profesional, cómo destacar o cómo superar las dificultades. A los “qués”, “cómos” y cómo gestionarlos está dedicado nuestro libro.
Si necesitas una patada en “salva-sea-la-parte” para ponerte en marcha, te la daremos. Si necesitas un rayo de esperanza para creer que está en tu mano lograr salir de tu situación, te lo daremos. Si necesitas ánimos, te los daremos, si necesitas que te demos caña, te la daremos.
Al final, nuestro objetivo es que te des cuenta de que PUEDES, que SE PUEDE y que decidas PONERTE EN MARCHA.
El libro es un itinerario sencillo, directo, con alguna dosis de humor y en primera persona. Hemos elegido a alguien llamado Ana, que puede ser cualquiera en un determinado momento de nuestra trayectoria profesional. Ella será quien vaya experimentando cada paso en el camino e irá descubriendo la manera de llegar al punto que desea.
Ana tiene que plantearse qué hacer con su carrera profesional, tiene que preparar un Currículum, tiene que aprender a hacer contactos, tendrá que pasar entrevistas y pruebas de selección. Será contratada y despedida, tendrá que enfrentarse al paro, aprenderá a aprovechar las herramientas a su disposición -como las redes sociales- e, incluso, se planteará trabajar por cuenta propia. Y todo ello con una peculiaridad: a Ana le encanta el cine, y le gusta encontrar similitudes y extraer conclusiones de lo que ve en la pantalla. Esperamos que alguna de sus películas sean también las tuyas.
Queremos traerte esperanza e ilusión porque sabemos –y nosotros mismos lo estamos viviendo- que hay salidas. Hay muchas posibilidades ahí fuera de, no sólo encontrar un trabajo, sino de dedicarte (¡encima!) a algo que te guste y que seas bueno haciendo. Te vamos a dar ideas, opciones, razones para salir de estos días grises, para darte fuerza para tomar las riendas y que te des cuenta que la única persona que debe ser responsable de tu futuro profesional eres tú.
Fun, fun fun! Os apetece?aquí lo podéis comprar: http://comoencontretrabajo.wordpress.com/compra-el-libro/
fuerza y valor!
Mi carta de recomendaciones
Inspirado y basado en un texto que leí hace poco, titulado “Wear Sunscreen” que me gustó mucho. No es una carta de Navidad, pero sí una de deseos… para que los cumpláis vosotros.
———————————————————————————————————-
Relaciónate.
Si tengo que recomendarte algo concreto que te va a ayudar siempre, es que no dejes de relacionarte. Relacionándote harás contactos, los contactos te darán ideas, te aportarán sinergias, te darán recomendaciones, te acercarán a tus objetivos. Ten siempre una buena base de contactos reales: cuídales, mímales, muéstrales tu admiración, tu perseverancia, tu valor.
Destaca. Distínguete. Tu trabajo es tu marca personal: sé buen profesional, entrégate, esmérate y luego -no lo dudes!- aprende a mostrarle al mundo lo bueno que eres.
Haz lo que tengas que hacer cuando lo tengas que hacer aunque no te apetezca.
Equivócate. No te juzgues, perdónate rápido, arréglalo y vuelve a empezar. No lograrás nada bueno ni especial si no estás preparado a equivocarte y a volverlo a intentar (de otra manera).
Sé auténticamente tú. Pero trata de ser siempre la mejor versión de ti mismo.
Focalízate en tus puntos fuertes, en tus habilidades, en lo que te diferencia. No hará que tus puntos débiles desaparezcan pero perderán importancia.
Sé generoso, pero no lo hagas para que te devuelvan tu generosidad. Házlo porque es lo que hay que hacer. Y en algún momento se producirá la magia.
Respétate. Si algo te está haciendo daño, no lo permitas. Ni un trabajo, ni una mala costumbre, ni una persona. Y cuando lo hagas, dime cómo lo has logrado.
Sal de detrás del ordenador. Internet es sólo una herramienta, un medio para conseguir un objetivo: que te elijan. Y te elegirán cuando te vean y se produzca la química. Los acuerdos se firman en persona.
Acepta que eres humano y te pueden pasar cosas malas; acepta que a veces se gana y otras se pierde. No te quedes estancado cuando hayas perdido. Date un tiempo para lamerte las heridas -poco-; sécate las lágrimas y no mires más para atrás. No puedes decidir lo que te pasa pero sí qué vas a hacer con eso que te pasa.
No te preocupes tanto por el futuro. O sí, pero sólo para decidir qué harás hoy para estar al final del día un poco más cerca de tus objetivos. Al fin y al cabo, el futuro ya no será el mismo mañana.
En realidad ni te sobran tantos kilos, ni te falta tanto pelo, ni tienes tan poco carisma como piensas. Deja de machacarte leyendo sobre el éxito de los demás y el cuerpazo de las demás. Eres especial, hay algo que sabes hacer mejor, que sabes solucionar mejor. Eso es lo que importa. Céntrate en eso. Sácale todo el jugo a eso.
Lee de todo pero no te creas todo lo que lees. Tu pensamiento es lo más poderoso que tienes: asegúrate que tiene la imagen de ti mismo que deseas. Si quieres ser feliz, confía en tu capacidad para serlo. Si quieres lograr algo, piensa que puedes lograrlo. Pero no apuestes tus fichas a que ocurra un milagro: apuéstalas a tu capacidad de trabajar para lograr lo que quieres.
Prepárate para los días malos pero asegúrate de aprovechar al máximo todos los demás. Aprende a disfrutar más de lo que tienes y a lamentarte menos de lo que te falta.
Aprende de los que te llevan la delantera pero traza tu propio camino. Toma tus propias decisiones.
Asume tu responsabilidad. No esperes que sean los demás quienes te saquen las castañas del fuego. Ni tus padres, ni tu pareja, ni tus amigos, ni el estado. No sabes cuándo dejarán de estar ahí ni si tendrán otras cosas que hacer. Trae las herramientas para hacer el trabajo tú mismo.
Comprométete. Comprométete contigo mismo a hacer todo lo que esté en tu mano para lograr tu objetivo, para ser feliz. Y si aún no sabes cuál es tu objetivo, no te machaques demasiado: vuelve al punto “Equivócate”. Prueba, equivócate, vuelve a probar y entonces decide.
Haz caso a tu instinto. Haz caso a tu ADN. Elige dedicar tu tiempo a lo que tiene sentido para ti, a lo que te satisface, a lo que mejor se te da.
Si algo no funciona, cambia. Si lo que haces no te lleva donde quieres, cambia. Si no estás logrando lo que buscas, cambia.
Diviértete. En serio.
Ten un por qué y un para qué. No te darás cuenta hasta qué punto los necesitas hasta que un buen día no entiendas, nada, no puedas con nada, no te satisfaga nada, no sepas ni quién eres. Entonces acuérdate de buscar tus por qués y tus para qués.
Aprende idiomas. Pero de verdad. Fórmate pero en lo que a ti te apetezca, en lo que te llene, no en lo que diga el mercado en ese momento.
No desperdicies tu tiempo. No lo malgastes. El tiempo no vuelve. Cumplirás años y pensarás que antes todo era mejor, que tenías más oportunidades, menos kilos, más pelo, más flexibilidad. Pues ese antes es HOY: aprovéchalo.
Con todo mi cariño y mis deseos de éxito y felicidad.
¿Marca Personal? ¡Yo también quiero una! (2)

“Pasé horas escribiendo mis objetivos, recitando mis frases reafirmantes y visualizando mi éxito… mientras mi competencia estaba haciendo llamadas comerciales”
En el último capítulo, nuestro protagonista se quedó dividido entre la lógica del concepto “si eres un excelente profesional, te lo has trabajado y eres bueno en lo que haces, debes asumirlo y posicionarte en tu papel de experto”, y el medio corte y tal vez insuficiente autoestima que le impiden ser capaz de hacer ver a los demás el valor de su trabajo y sus habilidades.
Siguiente capítulo:
Cuando hablamos de identificar qué es lo que realmente hacemos bien y capitalizarlo – identificar nuestra marca personal y gestionarla-, probablemente el mayor problema con el que nos topamos no es el del escepticismo, ni las dudas sobre su efectividad, ni siquiera el de no saber cómo hacerlo.
El mayor problema para mucha gente suele ser, simplemente, que les falta confianza y seguridad en sus propias capacidades.
Ya decíamos en el post anterior sobre este tema que si tú no crees que mereces algo, si no crees que puedes, que eres capaz, no puedes esperar que los demás lo crean.
Nuestro inconsciente tiene mucho que decir a este respecto: ¿sabías que sólo el 12% del volumen cerebral lo ocupan las funciones conscientes (la voluntad, la lógica, la conciencia)? el resto, un abrumador 88% lo ocupa la mente inconsciente. ¿No te ocurre que a veces quieres hacer algo conscientemente (por ejemplo, obligarte a dormir) pero no lo consigues? Es porque los procesos inconscientes tienen mucho más poder que los conscientes en los seres humanos.
El funcionamiento consciente de la mente es el más adecuado para manejar las dificultades exteriores, por su capacidad de organización de la información, mientras que el funcionamiento inconsciente es el que se debe trabajar siempre que al menos parte de la dificultad sea interior.
Las ideas que residen en nuestra mente inconsciente tienden a materializarse en acciones o a convertirse en reacciones físicas, por eso es tan importante que empieces por mirar en tu inconsciente y asegurarte que ahí dentro crees en ti mismo, en tu talento y tus posibilidades de tener éxito.
Porque se crea lo que se cree
Pero si la voz que encuentras en tu interior -tu inconsciente-, te repite constantemente todo tipo de frases negativas (“yo no puedo”, “yo no valgo”, “esto no es para mí”, “no tengo nada de especial”…), estás dejando que la inseguridad y el miedo se instalen en tu mente y tomen posesión de tus decisiones, tus indecisiones, tus actos y tus omisiones. Es muy probable que, de ser esto lo que te está pasando, necesites más que un post en este blog para solucionarlo -porque requerirá un trabajo interior mucho más profundo y personalizado-, pero sí puedo compartir contigo alguna idea de cómo tratar inicialmente de abordarlo:
“La gente piensa que soy un inútil” o “no le intereso a nadie”
A algunos no nos entra esto ni con aceite caliente: no necesitas la aprobación de todo el mundo. No puedes pretender que todo el mundo te quiera o simplemente apruebe todo lo que haces; el sistema de valores de los demás, que lo usen para ellos mismos. Tú tienes el tuyo propio. ¡Ni puedes ni debes hacerlo todo bien! Porque como muy bien dice el gran Sir Ken Robinson:
“Quien no está preparado para equivocarse, jamás hará nada original”
El miedo al rechazo, a equivocarse, a no lograr tu objetivo es una potentísima toxina paralizadora. ¿La mejor manera de superarlo? Míralo cara a cara y enfréntalo. ¿Crees que la gente piensa que eres un inútil? Puedes hacer dos cosas: quedarte en casa victimizándote por lo injustos que son los demás por pensar eso de ti, o demostrar lo contrario. ¿Cómo? con mi verbo favorito: currándotelo (¿o es que pensabas que tenía un truco Jedi que contarte para lograrlo? ;D) para demostrarte a ti mismo que puedes y vales.
Y hasta aquí puedo leer porque ya sabes bien a qué me refiero -si este es tu caso, aunque no hace falta que lo reconozcas en voz alta-. Ya lo harás en tus propios términos pero creo que sabes que tengo razón.
“Posicionarme, hacer networking, ponerme a hablar de mi mismo… parece de mala educación, agresivo o una manipulación”
Nos han enseñado que tenemos que ser humildes, nos han “bajado los humos” cuando éramos buenos en algo para que “no nos lo creyéramos”. Y esa creencia la hemos arrastrado siempre: error.
La Marca Personal no es fardar de uno mismo. Ni siquiera te estás vendiendo como persona: estás vendiendo el beneficio que va a obtener la otra persona al contratar tu trabajo, ¡que es muy distinto!
Es como el anuncio de Actimel: no nos dicen “compra Actimel”, nos dicen: “¿Sabías que periodos de estrés, la edad, el crecimiento son momentos que perdemos defensas? Cada Actimel contiene 10millones de L-Casei immunitas que refuerzan la barrera de las defensas y su consumo prolongado beneficia el sistema inmunitario”. ¿Ves la diferencia?
Si eres bueno haciendo algo, no tienes por qué ocultarlo ni pedir perdón. No es ser egocéntrico ni creído, es que tienes que competir contra decenas, centenas de personas con la misma preparación académica y profesional que tú y tienes que destacar; no se trata de venderte a ti sino de que compren tu trabajo, se trata de aumentar las posibilidades de ser elegido.
¿Lo compras?
¿Y tú dónde vas con ese Currículum?
Generalmente, podemos considerar que hay dos vías diferenciadas para lograr un trabajo:
1. Por contactos, sean del nivel que sean
2. Resto
En función del nivel del contacto, a veces el CV no es más que un mero trámite que se pide “para que Recursos Humanos lo tenga guardado en la ficha de empleado”, pero nada más. Y en el otro lado de la balanza están los CVs que, literalmente, deben “hacer virguerías” para que un seleccionador que no te conoce de nada ni te debe ni la hora, se fije y se decida a levantar el teléfono y llamarte.
En niveles ejecutivos o de gestión, es mucho más habitual acceder a los puestos a través de contactos que con el envío de CVs a las diferentes ofertas laborales. Pero no está el horno para bollos y conviene tocar todos los palos posibles para aumentar las posibilidades. Es decir: tienes que tener un Currículum PELOTUDO estés en el nivel que estés.
¿Que el Currículum está más Mortis que Vitae? eso estaría genial. Y que cada uno supiera gestionar su Marca Personal, manejar la red para demostrar lo que sabe hacer, gestionar los contactos para que le broten las oportunidades, y sobre todo, que fuéramos todos súper currantes, honestos y buenas personas. Eso lo haría todo muchísimo más fácil.
Pero hasta que ese momento (de verdad) llegue, y a no ser que iniciemos una huelga de “Currículums caídos”, lo cierto es que sigue siendo requisito sine qua non para lograr un puesto. O sea que, insisto: más os vale que el vuestro sea PELOTUDO. Más os vale daros cuenta que hoy por hoy probablemente sea el documento profesional más importante que tengáis nunca que escribir. Más vale no tomárselo a la ligera.
¿Que no debería ser así? ¿qué es imposible que un documento unidimensional, lineal, refleje toda la riqueza, habilidad, capacidad y potencial que hay en cada uno? Todo ello es cierto. Por eso os hablo de vuestra Marca Personal, por eso os insisto en que aprovechéis todo lo que está a vuestra disposición para dejar de ser unidimensionales y pasar, al menos a ser bidimensionales. Pero seguís necesitando un Currículum. Y lo que es más importante, antes de empezar ni siquiera a pensar en ese documento: necesitáis saber DÓNDE VAIS.
Muchísima gente me solicita el servicio de reescritura de Currículum, y no os hacéis a la idea cuántos de esos, a mi primera pregunta antes de ni siquiera empezar a hablar de dinero de “¿Cuál es tu objetivo profesional?” me responden con vaguedades tipo: “pues seguir haciendo más o menos lo mismo”, “pues con lo complicado que está todo, tendré que conformarme con…”, “pues no sé, algo de lo mío”…
Pues que sepáis que sin un objetivo profesional, cualquier Currículum no es más que otro desechable, del montón. Hombre, a alguien le toca la lotería en cada sorteo o sea que no quiero decir que haya CERO posibilidades, pero ¿queréis jugaros vuestro futuro profesional a un número, como la lotería?
Objetivos. No tienes ni idea lo que eres capaz de hacer cuando te inspiran. No tienes ni idea de lo que puedes llegar a hacer cuando crees que ellos. No tienes ni idea de lo que ocurrirá cuando te pongas en marcha para lograrlos ~ Jim Rohn
Los seleccionadores tienen más que nunca la sartén por el mango, y hay decenas de candidatos extremadamente bien cualificados para los puestos haciendo cola en la puerta. Eso significa que el CV que reciban tiene que GRITAR: soy el candidato perfecto para vosotros y este papel te lo va a demostrar.
Y sólo se puede ser el candidato perfecto si se encaja con lo que están buscando. Y es imposible encajar perfectamente cuando lo que tienes es un Currículum genérico, anodino, donde lo que se lee entre líneas es “no sé muy bien lo que quiero, pero estoy mandando mi CV a todo el mundo a ver si cuela“. Francamente, no es ese el tipo de empleado/colaborador que se busca en una empresa -de nuevo, con la excepción de que se esté llegando al puesto a través de un contacto y el CV no sea más que un mero trámite-.
Todo el tiempo invertido previo a ponerse a escribir el CV es tiempo ganado. Con algunos de mis clientes estoy hasta un mes entero trabajando hasta que fijan su objetivo profesional. Muchas veces incluso teniendo aparentemente un objetivo claro en mente al empezar el itinerario, para cuando ha pasado ese mes, se dan cuenta de que lo que quieren es algo totalmente distinto.
Pero en el momento en que tomas esa decisión, que defines el destino de tu viaje, todo es mucho más fácil, todo fluye, es más sencillo entender qué es lo que tienes que hacer a partir de ese momento.
Escribir un Currículum -igual que ponerse a tocar contactos para pedir un trabajo-, sin tener claro cuál es tu punto de destino, es ponerse a dar palos de ciego, es no tener el control, es arriesgarse a estar en la misma situación meses después.
No tiene que ser un puesto concretísimo, a veces es algo más general, o es un departamento, un área o un sector. Pero debes tener un objetivo hacia el que dirigirte y que te motive a esforzarte para conseguirlo. Que no sea “lo que se pide ahora en el mercado” si no es lo que encaja contigo – a no ser que no te importe volver a estar en la casilla de salida N meses después.
Un objetivo es la manera de enfocar tu energía de manera directa, positiva y cierta.
O sea que mejor que haya cierta ilusión detrás, cierta motivación, porque a menudo (obsérvese el eufemismo) no es fácil el camino de lograr un trabajo. Qué narices: es que cuesta tanto encontrar un trabajo, que supone el mismo esfuerzo buscar uno que nos gusta que uno que no! Entonces, ¿por qué buscar uno que te da exactamente igual?.
Y una vez que sabes dónde vas, entonces asegúrate que tu Currículum te va a abrir la primera puerta para llegar. No caigas todas las veces en el montón de los descartados…
Fuerza y valor!
¿Marca Personal? ¡Yo también quiero una! (1)
La verdad es que me da un poco de corte ponerme a hablar de este tema teniendo muy cerca a verdaderos expertos en el tema, como es mi amigo y admirado (cada vez que puedo meto un link a su blog aquí porque es un MUST) Andrés Pérez Ortega y grandes nombres reunidos en Soymimarca.
Pero me envalentono porque he estudiado y me he preparado mucho la lección desde hace tiempo, yo misma me estoy aplicando el cuento hace tiempo y… porque parece que a pesar de todo lo que se habla del tema… NO CALA!.
A ver, CriaturitasdeDios, con la que está cayendo ¿cómo seguís mandando los Currículums que mandáis, cómo seguís sin tener un perfil decente en LinkedIn, cómo seguís buscando “un empleo” y lo hacéis “como si nada estuviera pasando”?
Primero, debo decir que precisamente estas carencias, desinformación o falta de calado de la información, me han inspirado algo importantísimo: encontrar mi propio Santo Grial. Ayudaros a cambiar la perspectiva, ayudaros a aprender a encontrar trabajo en forma de empresa es mi objetivo que prontito saldrá a la luz… dentro de poco, la versión 2.2 de Zumo de Empleo estará en sus pantallas. Pero esa es otra historia y será contada en otra ocasión
Pero enough about me! como dicen aquellos. Ahora quiera hablar sobre vosotros. Sobre vuestra Marca Personal.
Quien haya pensado “Yo no tengo” que levante la mano y con la otra se de un cachetazo cariñoso para despertarse: claro que la tienes, pero no la “usas“.
Marca Personal tenemos todos puesto que, para entendernos, no es sino la huella que dejamos y cómo nos perciben los demás.
Your Brand is what people say about you when you’re not in the room ~ Jeff Bezos, fundador de Amazon
[Tu Marca es lo que la gente dice sobre ti cuando no estás en la sala]
Es decir, en realidad no es correcto hablar de “crear” tu Marca Personal, porque todos la tenemos “minuto cero”, de lo que hablamos es de gestionarla. La diferencia entre quienes tienen una Marca reconocida y quienes no la tienen es que unos la gestionan (a veces inconscientemente pero con mucha intuición), y otros no.
Y gestionar tu Marca Personal no es sino una herramienta para lograr un objetivo (alcanzar tu Santo Grial).
Una Marca Personal no es un objetivo en sí mismo, es un medio para lograr otros objetivos.
¿Cómo?
Lo que se hace es identificar tu valor añadido, definir tu objetivo, y hacer un plan para conseguirlo.
A que parecía más complicado e inasequible? pues no lo es!
En definitiva de lo que estoy hablando es de que logres visibilidad aprendiendo a “vender” tu trabajo. Porque la visibilidad será lo que cree oportunidades.
Ah, ¿que te parece pretencioso, egocéntrico, autobombo o eres de los que crees que si lo tienes que contar tú “será por algo”? ¿Tal vez estás pensando en alguna persona de la que despectivamente se decía “qué bien se vende” en la oficina y a todos les caía fatal?
Pues me das un disgusto, porque ¿sabes qué? una Marca Personal tiene que ver con lo que ofreces, con lo que das, con lo que aportas, con tu generosidad, con tus valores. El “qué bien se vende” del que hablabamos en realidad es el eufemismo que empleamos para decir “qué pelota”, concepto que es absoluta y radicalmente distinto de una Marca Personal.
Pero si hasta el momento te ha parecido ofensiva la idea de tener que “vender” tu trabajo, tienes prejuicios en contra de elaborar una estrategia de posicionamiento personal o simplemente eres escéotico, que sepas que esta reacción es (por desgracia) muy común. De hecho, hay muchos profesionales muy valiosos que consideran que “vender” su trabajo es de mal gusto, feo o pretencioso y dejan pasar por ello innumerables oportunidades.
Y lo que aquí os propongo es que habléis de vuestro trabajo y demostréis lo que sois buenos haciendo… para que luego sea vuestro propio trabajo el que hable por vosotros.
Si eres un excelente profesional, te lo has trabajado y eres bueno en lo que haces, debes asumirlo y posicionarte en tu papel de experto, de referente o simplemente buen profesional. Porque lo que tú creas de ti mismo va a ser absolutamente determinante de la imagen que des, de tu Marca Personal y por tanto, de la influencia que ejerzas sobre los demás.
Aquí hemos tocado el primer e importantísimo aspecto: el de la seguridad y confianza en nosotros mismos y el trabajo que somos capaces de hacer:
Si no crees que mereces algo, si no crees que puedes, que eres capaz, no esperes que los demás lo crean.
Como el concepto y su desarrollo son súper extensos y me quedo con ganas de compartir mucho más (alguno ya habéis visto que ya tengo mucho más escrito ;D), este tema lo voy a tratar en el siguiente post. Además, si hago este mucho más largo, acabaréis roncando.
Espero que al menos hayáis abierto la mente a este concepto, que está muy lejos de ser algo “raro”, “de internet”, “para otros” o “para la gente de marketing”. De hecho, si realmente estáis dispuestos a encontrar ese trabajo, esa ocupación, ese Santo Grial que merecéis (no hablo de un trabajo alimenticio, ni de uno a la desesperada, para esos no invirtáis el tiempo que requiere tener una estrategia profesional), entonces este proceso, que será lo que os permita diferenciaros y lograr visibilidad demostrando lo que sois capaces de hacer… es INDISPENSABLE.
Por eso, si estáis interesados, en breve tendréis información de mis propuestas (personalizadas… y remuneradas, eh? ;D) para ayudaros a gestionar vuestra Marca Personal.
Fuerza y valor!!!!!
p.d.: No me tengáis en cuenta el exceso de uso de la negrita; ya sé que con la crisis hay que ahorrar y no se puede vivir a lo loco como antes, pero es que hoy estoy muy “enfatizona”…
Ooops!
Se escapó el último post sin terminar
Estaba en formato borrador, como habréis podido observar
Republicaré cuando esté terminado, podéis borrarlo a la espera del resultado final!!!
SORRY! me confundió la noche, como a Dinio :S













