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V17abril2009mini

Mel

 

¿Qué herramienta emplearías para lograr tu objetivo en las situaciones siguientes:.

  • Cuando te interesa mucho trabajar en una empresa concreta y quieres contactar con alguien que trabaja ahí 
  • Cuando tu búsqueda de empleo no está yendo demasiado bien y te gustaría pedir consejo a un experto
  • Cuando estás emprendiendo en internet, pero no logras despegar y te vendría genial que alguien que sepa de tu sector o de negocios te diera alguna pista de por qué
  • Cuando quieres hacer algo por tu cuenta: lanzar un blog, un libro, un servicio, y quieres contactar con alguien con influencia para que te eche una mano a promocionar tu producto?

 

Premio para el caballero del fondo: el email

El email es una de tus herramientas más potentes: un email puede cambiarte la vida. Un email puede abrirte puertas que no imaginabas. Un email puede conseguirte decenas de clientes. Un email puede ser el inicio de una relación con alguien importante para ti. Un email puede darte acceso a alguien que será una ayuda clave.

Es como el Anillo de Poder: “Un Anillo para gobernarlos a todos, un Anillo para encontrarlos, un Anillo para atraerlos a todos y atarlos en las tinieblas”  Lo mismito 😉

Y a la vez, es una herramienta que se ha vuelto tan natural como el comer, lo que hace que bajemos la guardia y no le prestemos la atención y el cuidado que exige cuando lo que realmente necesitamos es que nos abra las puertas del cielo 😉

Y no lo digo por decir.

Soy la destinataria de decenas de mails cada semana de gente que quiere captar mi atención con distintos objetivos:

  • Personas que quieren que reseñe su empresa
  • Personas que quieren que incluya links a su empresa
  • Personas que quieren entrevistarme, que les escriba un guest post, un artículo en una revista
  • Personas que quieren que dé una charla, una conferencia o haga una formación
  • Personas que quieren que nos reunamos para contarme su proyecto
  • Personas que me piden que les llame para contarme su historia, y que les oriente
  • Personas que me cuentan sus frustraciones y me piden un diagnóstico
  • Personas que me hacen consultas muy concretas sobre su CV, Linkedin, candidaturas en portales de empleo, sobre la necesidad o no de enviar cartas de presentación, de hacer candidaturas espontáneas, etc.
  • Personas que me preguntan aspectos de mi negocio para implementarlo en el suyo

También están los de los príncipes africanos que me quieren dejar sus fortunas, pero esos no los cuento 😉

Vaya, que tengo mucho contenido para hacerme una idea MUY clara de lo que funciona y lo que NO funciona cuando envías un mail a alguien – y tienes algún objetivo con el mismo, obviously.

Y como sea que es este un asunto harto importante al que doy fe que no le damos suficiente importancia ni tratamos con el cuidado que corresponde, he preparado una serie de tres artículos para abordar el tema, ya que he querido entrar en detalle y además, ser muy práctica.

La idea es que después de digerir esta serie (mini-serie) de artículos sobre cómo usar esta poderosísima herramienta, estés preparado para enviar, si es preciso, un mensaje a la Casa Real para que te inviten a la Coronación… y lo consigas 😛

Pues al ataque!

Vayamos por partes ~ Jack el Destripador

En concreto lo que queremos es que la persona que recibe nuestro mail:

#1       Lo abra y lo lea

#2      Se entere de lo que quieres

#3      Haga/conteste a lo que quieres

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Yo, por principios, abro y leo todos los mails. Ahí tenéis el primer punto ganado conmigo 😉 peeeero no todo el mundo funciona de la misma manera, o sea que voy a darte las claves para que tu mensaje pase el primer y esencial filtro: que el receptor lo vea en su bandeja de entrada… y lo abra:

[N.del A.: a los efectos de que entiendas bien toda la estrategia y el razonamiento, voy a personalizarlo en mí como receptora del  mail, pero el planteamiento es extrapolable en mayor o menor medida a cualquier receptor 🙂.

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#1  QUE EL DESTINATARIO ABRA TU MAIL Y LO LEA


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1. El secreto para que abra tu mail reside casi únicamente en un detalle: el asunto del mensaje (lo llamaremos “el título”)

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Esta es la puerta de entrada a un mundo de posibilidades.

El mensaje entero va a ser juzgado por el título que le pongas. Huye por tanto de títulos anodinos tipo “Consulta”, “Información”, “Contacto”, “Saludos” y similar. Estos títulos son CERO persuasivos o convincentes y lo único que hacen es camuflarse en la selva de la bandeja de entrada. No quieres camuflarte: quieres salir al Sambódromo y que se te vea bien 😉

Te cuento un poco de la psicología detrás de los títulos de los mensajes: está estudiado que la gente es mucho más propensa a leer mensajes que contengan un título que les produzca curiosidad o les aporte una utilidad. Cuando alguien está en un momento de descanso, le llama más la atención los títulos que le intriguen. Pero cuando está ocupado, en plena hora punta en la oficina, la curiosidad se ve totalmente superada por la importancia – los emails que se leen en esos momentos son los que tienen títulos prácticos.

Te voy a dar una serie de ejemplos para que le pilles el *punto* -y los adaptes al receptor, el momento, etc.

Ejemplos de títulos:

  • Me he pasado toda la noche leyendo tu libro
  • Se tardan 8 horas en leer tu blog completo. Lo digo con conocimiento de causa.
  • ¿Te puedo traer a Barcelona?
  • Sólo quiero darte las gracias por todo lo que me has aportado
  • Oportunidad de conferencia remunerada – y sin tener que viajar
  • Debería escribir aquí un título creativo pero mejor ser directa: quiero compartir una idea contigo

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2. Pero una vez abierto el mail, viene otro momento de la verdad: si me enganchas en las 3 primeras frases, me tienes pillada – si no, seguramente me has perdido forever

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Para empezar: desde el minuto cero, cambia la perspectiva “yo” por la perspectiva “tú”. La perspectiva “tú primero” (que te explicaré en el punto #3 del siguiente artículo) significa que tu objetivo es empezar por establecer algún tipo de relación.

NO EMPIECES POR PEDIR FAVORES. Excepto que vayas a pagar por sus servicios, no empieces por soltar la artillería pesada nada más empezar.

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3. En cambio, cumple con dos pasos CLAVE que normalmente la gente se salta a la torera

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Primero te muestro dos ejemplos de cómo NO se debe hacer:

Ejemplo (tengo tropecientos ejemplos, pero estoy eligiendo los de los últimos meses):

 

MAIL_1

 

Aquí el amigo ha derrapado big time. Básicamente me ha enchufado un mail estándar que está mandando a todo lo que se mueve, supongo que esperando que estadísticamente, a alguien le caiga que le pueda interesar. No es mi caso porque naaaaaada que ver conmigo de lo que está hablando.

Ah! y ha terminado con un detallito: aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, te suelto que estoy buscando trabajo por si te sobra alguno por ahí. Sorry, no has atinado ni con eso: no tengo una empresa de selección pero aunque la tuviera, has bombardeado por completo cualquier oportunidad de que me interese por tu perfil.

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1. Preséntate. Una frase es suficiente. En realidad a quien está leyendo tu correo le importa un pimiento (aún) quién eres. Pero es lo educado y correcto. No te pongas a rumiar tu vida profesional, tus logros deportivos, ni lo bien que te sale la tortilla de patata (aunque mira, esto me parecería interesante…).

Preséntate en una frase aportando sólo la información relevante para el lector, e incluye un link a tu perfil en Linkedin o mejor incluso, a tu blog si lo tienes, para que te pueda investigar si me interesa. Con eso es suficiente.

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2. Dime por qué me escribes a mí en concreto. Mucha gente me escribe directamente sin decirme por qué se dirigen a mí – y además no han hecho sus deberes porque a veces, ni siquiera deberían dirigirse a mí, pero eso lo trataremos en el punto #2-

Si puedes explicar en una o dos frases qué te ha hecho decidirte a escribir, qué aspecto concreto es el que te hace pensar que es la persona adecuada para contactar / pedir consejo, o incluso qué evento / escrito / acto relevante te ha hecho sentir la necesidad de escribir para compartir algo, te aseguro que lograrás engancharme porque me estás aportando una información que, nuestra naturaleza cotilla, hará irresistible: me estás mostrando cómo me ves tú desde fuera, qué aspectos te llaman la atención, qué consideras más llamativo, relevante o interesante.

Habrás dado con el paparazzi que todos llevamos dentro 😉

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3. Y una recomendación final: comparte algo inusual, no obvio. Algo que veamos de la misma manera, que nos relacione, o algún tipo de conexión que podamos tener. Incluso que me hayas visto en un evento, en un restaurante, que seas adicto al sushi como yo…

Si haces eso, crearás un primer vínculo y harás que me resulte mucho más difícil no seguir leyendo. Con este detalle consigues una sensación de cercanía que te posicionará de manera muy favorable para lo que quieras escribir a continuación.

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Punto #2: QUE EL DESTINATARIO SE ENTERE DE LO QUE QUIERES


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Enterarme de lo que queréis… ay, si supierais la cantidad de mails que son leer un libro cerrado! Tengo que enviaros N mensajes de vuelta hasta lograr aclarar qué queréis exactamente de mí… y eso es receta segura para que cualquiera simplemente envíe el mensaje a la papelera u os dé una contestación estándar para, básicamente, quitaros de encima.

 

Ejemplo:

MAIL_6

5€ al que me diga a la primera (argumentado) qué quería de mí exactamente esta persona. Yo, os aseguro, ni idea (hicieron falta 2 mails más para enterarme. Prometido).

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“Acabo de leer tu prólogo (…) y de navegar por zumodeempleo (*zomo*) por primera vez”
Enhorabuena. Y? Y te ha gustado y por eso me escribes? Y te ha llamado la atención algo en concreto? Dame información específica! Tengo unas 30.000 páginas vistas al mes, o sea que me consta que bastante gente lee el blog… por qué es interesante que tú seas una de ellas?

 

“En fin, que espero tus comentarios”
Uf, me está confiando artes adivinatorias, por lo menos. Y? Qué tengo que comentar? ¿Quieres que te diga si los libros que usas son los correctos? ¿Quieres que te recomiende otros? ¿Quieres material mío para tus talleres? ¿Quieres que yo dé tus talleres?

 

Cuando un mail abre más incógnitas de las humanamente registrables en los 20 segundos que tardas en leerlo, te aseguro una cosa: me has perdido. Para siempre.

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 1. Lo primero de todo: debes entender la situación de la persona que recibe tu mensaje

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Soy una persona muy ocupada. Gestiono mi propio negocio y a diario recibo muchísimos mails de gente que quiere una cosa u otra. Y me gano la vida probablemente cobrando por algo que me vas a pedir gratis.

No te conozco de nada, no te debo nada y tienes que conseguir que haga desinteresadamente algo por ti -más de lo que ya hago ;)-. Es decir, que no sólo vas a ocupar parte de mi tiempo con tu correo, sino que además me vas a hacer trabajar de alguna manera. Me vas a pedir un favor, una recomendación, una idea, un diagnóstico, que te presente a alguien… etc.

Juegas en campo contrario y con la afición en contra.

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2. Abórdame de la manera más respetuosa y más eficaz posible

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Tres principios CLAVE que debes seguir:

2.1    Respeta mi tiempo. No escribas la segunda parte de El Quijote: ve al grano y sintetiza. Es mucho más difícil escribir poco que escribir mucho: esfuérzate por eliminar todo lo que sea superficial o innecesario. Si acaso, da la posibilidad de aportar más información más adelante.

Si empiezas: “Cuando era pequeño soñaba con ser astronauta…” me has perdido. A no ser que la siguiente frase sea: “Quiero invitarte al primer viaje a marte de ida y vuelta dentro de 10 años”, en cuyo casi sigo leyendo 😉 En este primer mensaje, dame sólo la información que necesito estrictamente para entender el problema.

2.2   Expresa ese respeto por mi tiempo: verbaliza que sabes que estoy ocupada y que valoras doblemente que lea y preste atención a tu mensaje. No sólo es un detalle de educación y respeto que cualquiera agradece y le condiciona  favorablemente, sino que me transmites que es importante lo que me quieres decir – ya que sabes que mi tiempo es limitado, supongo que no me escribirás para una tontería o para preguntarme algo que tienes en mi blog o que puedes mirar en Google-.

2.3.   Hazme UNA PREGUNTA directa. Tu mail debe tener UN objetivo, y debe ser posible que me lo transmitas con una pregunta directa –a ser posible, cerrada-. NO debe ser: “quisiera que me dijeras qué opciones hay en el mercado para alguien con mi perfil, y si además me puedes presentar a alguien en una de las empresas punteras del sector o pudieras tener en cuenta mi CV para alguno de los procesos que estés haciendo o incluso considerarme para colaborar contigo (…)  y de paso cuando vayas a Correos me echas estas cartas y si me subes una docena de huevos a la vuelta me haces el favor completo”

No me hagas interpretar. No me hagas leer entre líneas. Que no haya confusión sobre lo que necesitas de mí.

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3. ENTÉRATE BIEN DE QUIÉN SOY, qué hago y si realmente soy la persona a quien tienes que enviar ese correo

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El último punto debería ser el primero, pero lo he dejado para el final porque a pesar de que me parece BÁSICO, es TAN a menudo que veo que la gente no le presta atención, que no me deja de asombrar:

Para muestra, un botón:

cronoshare

Premio al primero que se haya dado cuenta que este tipo me está hablando de una página que nada tiene que ver conmigo. Y teniendo en cuenta que me mandó el correo desde el formulario de contacto de MI WEB… tiene bemoles!.

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Hasta aquí la primera parte de esta mini-serie. En la siguiente parte voy a abordar lo más importante: tu objetivo, la razón por la que estás haciendo este trabajo fino, fino, fino: que consigas que el receptor de tu mensaje HAGA lo que necesitas que haga. MUY potente.

Pero ahí no acaba la cosa! la guinda del pastel viene en el tercer artículo – en ese te voy a aportar dos bonus sabrosones y los textos exactos que puedes usar –para que no desgastes las neuronas más de lo estrictamente necesario-. Aunque…

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El tercer y último artículo estrella sólo lo recibirán mis suscriptores. Porque ellos lo valen, porque son mi gente especial y porque les quiero mimar.  O sea que si el tema te interesa y quieres recibir ese último mensaje… o simplemente te has puesto celosón y tú también quieres estar en mi grupo de gente especial para que te mime, déjame tu email aquí debajo (donde pone “¿Te ha gustado?”) y nos vemos dentro!:

 

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