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Mel

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El otro día en una de las ciber-reuniones con mi equipo de Zumers 😉 les decía que para mí el tema de adelgazar es una gran metáfora de la vida (no te rías!). Ya ves que recurrentemente lo uso para explicar lo que pienso. Pues va una más 😉

Hoy vuelves a tirarte a devorar las palmeritas (con y sin chocolate, igual de deliciosas), y acto seguido vuelves a quejarte de los kilos que te sobran. Para repetir al día siguiente. Y dos días después, y así sucesivamente.

¿Y qué haces? ¿te sientas a entender qué te hace necesitar comer así, qué emoción o razonamiento perverso tiene tu mente para casi literalmente obligarte a devorar esas palmeras? ¿le dedicas tiempo a entender el efecto de los distintos alimentos en tu cuerpo? ¿buscas gente que te apoye y te ayude en este proceso?

Claro que no. Te dices “Debería a buscar una nueva dieta (que me voy a saltar indefectiblemente)”. Y en la siguiente cena con tus amigas, te vuelves a quejar de tus kilos de más. Y te tomas el postre.

Lo irracionales que llegan a ser nuestros comportamientos para lo racionales que nos consideramos, eh?

Es que no terminamos de unir los puntos entre:

>>estoy a disgusto-no paro de quejarme con >>TENGO QUE CAMBIAR ALGO

Nos limitamos (y conformamos) con quejarnos hoy… y empujar el problema hasta mañana.

Somos capaces de encontrar el camino para explicarlo todo, para entenderlo todo… pero fallamos como condenados en la búsqueda del camino hacia la ACCIÓN.

Sí, tienes que hacer algo al respecto, eso lo tienes claro, pero ¿cuándo? ¿en seis meses, un año…?

Gritar a los cuatro vientos “¡Tengo que hacer algo al respecto!”… y seguir haciendo las cosas exactamente igual, es probablemente lo MENOS eficaz que puedes hacer. Te sigues sintiendo mal, culpable, avergonzado, incómodo… y sigues metido dentro del problema.

 

Decídete a dar un primer y sencillo paso en vez de seguir esperando ese místico día

en el que te llegará la claridad de mente cómodamente a tu casa.

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“He mandado cientos y cientos de CVs, y a pesar de que tengo una sólida formación, experiencia y referencias de mis antiguos jefes, aún no he conseguido ni una mísera entrevista”

Lectura entre líneas: “Si mando mi CV suficientes veces, estadísticamente me acabará tocando un trabajo”

Y cuando no ocurre, maldecimos al universo y lanzamos conjuros contra los malvados reclutadores que no saben hacer su trabajo. En vez de pararnos a unir los puntos… ¿y si fuera que YO tengo que CAMBIAR ALGO?

Con el tiempo te das cuenta que en realidad, en el 99% de las cosas que te ocurren, puedes culpar a otros (ese 1% restante es cuando te muerdes la lengua al comer. Fastidia tanto precisamente porque no puedes echarle la culpa a nadie).

Y en el tema laboral, efectivamente hay una buena parte en la que podemos culpar a otros (y no es la que piensas): estudias tu carrera, te gradúas y acto seguido se supone que deberías conseguir un trabajo. ¿Pero quién te ha enseñado cómo se hace eso?

Te enseñan a hacer las derivadas más complejas, a entender la cuenta de resultados del Banco Santander, el conflicto palestino-israelí… pero algo como cómo conseguir un trabajo (que no es moco de pavo, eh?)… nadie te dice cómo hacerlo!

Es que no me deja de flipar (sorprender, que queda más fisno) que la gran mayoría de la gente tiene un ENORME potencial sin aprovechar.

Con 18, 20, 22 años, ¿qué pensabas que estarías haciendo a estas alturas? Seguro que contabas con que tendrías un cojo-trabajo, que estarías ganando una pasta, que te habrías pegado unos cuantos buenos viajes… o incluso que estarías cambiando el mundo de alguna manera.

Y caray, cómo cambia el sueño sólo unos años después, no?

Y aquí es donde el tema se pone escabroso: la GRAN mayoría de la gente cuando mira atrás y ve la diferencia entre lo que soñaba y la realidad que está viviendo, culpa de ello a fuerzas externas: la economía es horrible | hay pocos trabajos y malos, o sea que me tuve que agarrar a lo que había | fueron otros quienes tomaron las decisiones por mí | no tenía más opción.

No es que yo sea una ingenua ni quiera decir que tú eres el culpable. Yo soy la primera que he pasado toda mi vida echando la culpa a los demás de todo lo que me ocurría, o sea que I know the drill.

Lo que quiero decir es que ni las circunstancias tienen tanta culpa como les atribuyes ni tú tienes tan poco control como piensas.

El hecho de que, con las mismas circunstancias, haya gente que le esté sacando el máximo partido a su vida, que esté cumpliendo sueños y que esté avanzando… y no esté perdiendo el tiempo en echar la culpa a otros por no tener las cosas más fáciles… no sé a ti, pero a mí me hace pensar. Mucho.

Pues basta buscar culpables, de lamentaciones y de pasar día y noche centrifugando ideas en la cabeza.

HOY vamos a unir los puntos y vamos a encontrar el camino hacia la ACCIÓN.

 

Quiero que me digas qué vas a HACER (no pensar, no decidir, no darle vueltas, no investigar, sino HACER) HOY para que empiecen a cambiar las cosas.

Y para ser coherente con aquello de lo que me quejo –que nadie nos enseña a hacer las cosas realmente importantes de la vida-, esta es mi propuesta para ti para que HOY sea el primer día de tu nueva vida. Para que HOY dejemos atrás a la persona que no lo logra, que no lo consigue, para dejara sitio a la persona que está preparada para LOGRAR y CONSEGUIR lo que sueña.

Entra aquí para ver lo que he preparado para ti:

MI PROPUESTA PARA ENTRAR EN ACCIÓN

 

¿Entramos en acción juntos?

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