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By NanniCartoons

 

De un tiempo a esta parte, hago recurrentemente una pregunta -casi tanto como «¿también tengo que pagar esto?» (broma fácil de quien estrena empresa ;))- y es “¿Cuál es tu objetivo?”.  Y mi conclusión es que no somos conscientes de la inmensa importancia y efecto que los objetivos tienen en nuestra vida.

Una vida sin objetivos no es más de un patchwork hecho con trozos de vidas de otros. Cuando empiezas a tomar decisiones por ti mismo (“¿ciencias o letras?”) subyacen por debajo las expectativas, creencias, deseos de otros –padres, abuelos, novia…- y ellos marcan tus decisiones. Decisiones basadas no tanto en el conocimiento sobre ti mismo, tus valores y la dirección que quieres dar a tu vida, como en base a tu entorno: qué carrera es “aceptable” en casa -o cuál hizo papá-, o qué Universidad te pilla mejor, o de cuál hablan mejor los demás… y esto suele iniciar una cadena de decisiones semi automáticas a lo largo de la vida que parecen sacadas de un cuaderno de actividades donde vas recortando por el pespunte para llegar a la imagen estándar que a todos les encaja.

Lo peor es cuando con 60 tacos te paras, miras atrás y te preguntas “¿de quién es esta vida que he vivido?”. Y te das cuenta que te fuiste dejando llevar por la corriente, tratando de no salirte de tu zona de confort, que es la que se encuentra justojustojusto en el centro de cumplir las expectativas de los demás–no salirte de los estándares–quedarte en la comodidad-no tomar decisiones arriesgadas–no hacer cambios de rumbo.

Te das cuenta entonces que, sin cuestionarte nada, fuiste buscando los trabajos que tenían que ver con tu carrera –que finalmente elegiste porque era la que más ilusión le hacía a tu padre-, hiciste de tu puesto de trabajo tu identidad “soy director de sucursal bancaria”, te casaste cuando correspondía, por la iglesia –para no darle un disgusto a mi madre -, pediste una hipoteca, tuviste tu primer hijo –coche más grande-, el segundo – hipoteca mayor, colegios-… y para entonces,  tenías desde hacía demasiado tiempo un “jode-jode” dentro de ti, una voz interior que no querías escuchar que te decía “No es en esta oficina donde encajo. No es este trabajo. No es esto lo que me gusta. Esto no me llena. Esto no me motiva” pero claro, ¿quién es el guapo que hace cambios una vez que te has metido en este nivel de endeudamiento y que tienes toda tu vida organizada?

Somos gente extraña. Nos pasamos la vida haciendo cosasa que detestamos con objeto de ganar dinero para comprar cosas que no necesitamos e impresionar a personas que no nos caen bien ~ Anónimo

Nos enganchamos voluntariamente a una noria que mientras sube y baja nos da una falsa sensación de que nos estamos moviendo… cuando en realidad estás exactamente en el mismo sitio.

Un despido es trágico. Pero el devastador efecto emocional de las personas que siguen trabajando pero han sufrido undespido interior” [te recomiendo este libro sobre el tema, de Lotfi El-Ghandouri: El Despido Interior]  mucho tiempo atrás, es igual de trágico. Es ese proceso que empieza un buen día sin darnos cuenta y poco a poco va haciendo crecer en nosotros la dejadez, la indiferencia, el des-compromiso hacia tu trabajo. Es la pérdida de ilusión, de motivación y de ganas que nos hace caer en una rutina, convirtiéndonos en zombies laborales (o en otros casos, nos provoca una actitud pasivo-agresiva que inconscientemente está forzando a los demás a tomar una decisión sobre nuestro trabajo ya que nosotros no somos capaces).

Por eso necesitas objetivos.

Debemos tener muchos objetivos en la vida. Constantemente. [Objetivos bien planteados, ojo, y de eso hablaremos más adelante.] Objetivos que te permitan avanzar en el camino que tú has decidido. Objetivos que dependen de ti, que te retan, te motivan y te permiten un control sobre el rumbo de tu vida –hasta donde está en tu mano controlar, ya que somos humanos y nos van a ocurrir cosas fuera de ese control siempre-.

Los objetivos nos permiten crecer como personas. Estás aquí y decides, que quieres llegar allí, y el camino que va entre donde estás ahora y donde quieres llegar, ese viaje, esa aventura, es donde reside tu crecimiento como persona, es donde reside tu LIBERTAD, es donde reside tu capacidad de actuar no automáticamente sino POR DECISIÓN propia.

In the end, we are our choices. Build yourself a great story ~ Jeff Bezos

(A la postre, somos nuestras decisiones. Constrúyete una buena historia)

Yo quiero decidir que mi vida sea la mía y la de nadie más, con mis cagadas meteduras de pata, mis vueltas, mis aciertos, mis temores y mis superaciones. Y tú?

Fuerza y valor!!

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