El Proceso de Selección

El oscuro secreto del proceso de selección

Montt

Cuando vas a una entrevista de trabajo, normalmente te quieren dar la impresión de “ser muy selectivos para contratar a la persona exacta y perfecta para el puesto”, pero no te dejes engañar: a pesar de que el mercado es competitivo y muy preparado, la realidad es que el comentario más repetido ante la máquina de café de todos los responsables de selección es “no hay talento”.

Te lo juro, por difícil que te resulte creer.

Qué demontres falla? Porque hasta dónde yo lo veo, talento hay a raudales, y jefes que necesitan empleados talentosos, mogollón.

Cada grupo necesita al otro, pero parece que estamos metidos en la exasperante película “Serendipity” -donde durante siete años los protagonistas esperan una señal divina para llamar al otro y quedar para tomar algo. Prometido que es algo así. Pá matarles-.

Pues te voy a decir por qué ambas partes no acaban de encontrarse: porque el sistema de selección que tienen en medio lo está impidiendo.

Pudo funcionar en un momento dado, pero la realidad es que a fecha de hoy y para las necesidades de hoy, el proceso de selección está obsoleto, es a menudo denigrante, exasperante e incapaz de dar soluciones realmente eficaces a las necesidades de ambas partes.

El sistema, señores, está roto.

[Si lo ves claro y quieres que te cuente de qué manera puedes saltarte el sistema y lograr oportunidades como hasta ahora no has conseguido, mira por este agujero porque tengo lo que necesitas]

Los procesos de selección se han convertido en una especie de agujero negro donde desaparecen todas las candidaturas hechas a través de los portales de empleo. 

Desde la forma en que se describen las ofertas de empleo hasta cómo nos comunicamos con los candidatos y les entrevistamos, el mecanismo entero es un sinsentido.

Con aplicaciones que asustan al más pintao; sistemas robóticos que convierten a los profesionales en piezas idénticas de construcción, incapaces de expresar sus singularidades y por tanto, inútiles para facilitar un verdadero “match-making” entre ambas partes.

Es todo un sinsentido.

Por un lado hay un dpto. de RRHH bienintencionado con un presupuesto anual de anuncios en portales de empleo que no es realmente quien conoce la idiosincrasia exacta del puesto que tiene que cubrir, y que suele estar totalmente encorsetado en el “anuncio tipo” que, en realidad, ni explica exactamente cuál es el problema que necesitan solucionar ni los aspectos realmente relevantes -para el candidato- del puesto.

(Porque, francamente, a estas alturas pedir candidatos “con flexibilidad, capacidad de análisis, capacidad de negociación y habituado a trabajar bajo presión”… es del siglo pasado. Dime cuántos trabajos no requieren en alguna medida todas  estas competencias).

Los reclutadores se quejan de los cientos y cientos de CVs que reciben, pero ¿están haciendo bien su parte de trato?

Y luego vamos los candidatos y a) tiramos a todo lo que se mueve y b) seguimos intentando entrar por la misma puerta que todo el mundo.

Una puerta que tiene dos porteros de discoteca:  uno de ellos es una aplicación informática que te descarta en cuanto no encuentra en tu CV las keywords robóticas que le han marcado.

El otro es “el becario de RRHH”: alguien con cero experiencia y más miedo que vergüenza (pobre, normal!) y que jamás va a identificar que tú eres un diamante en bruto.

[N.del A.: Por cierto que me parece una práctica penosa lo de poner al becario a hacer la criba curricular, so pretexto de ser «sólo para descartar a quien no cumple los requisitos objetivos». No estoy de acuerdo, señores responsables de selección, porque os estáis perdiendo la oportunidad de identificar talento que tal vez no encaja 100% con los requisitos del puesto pero es perfecto para la organización y va a traer más ilusión y fuerza, creatividad, innovación y ganas al grupo que cualquier otro].

Y cuando el portero de la discoteca te deja pasar, te encuentras dentro de una aplicación que te uniformiza y te pone un número igual que a los otros 100 que han pasado el filtro, de tal modo que no eres José Antonio Ruipérez, sino que eres la ficha 68 del proceso 12. A ver cómo te distingues y te diferencias ahora, número 68.

Y llegamos a la entrevista. Que es lo más parecido a que te detengan: te meten en una habitación y te someten a un interrogatorio. Seguro que a más de uno le han entrado ganas de pedir un abogado.

Raro es que no te toque el seleccionador que se limita a seguir apiesjuntillas el “Manual de los 15 pasos para una entrevista de personal con éxito”, lanzando las mismitas preguntas de rigor que jamás nadie se ha cuestionado cambiar pero que dados los resultados, son casi tan eficaces como la conciencia de un político.

¿Cuánto puedes saber realmente de cómo va a funcionar una persona en un puesto concreto por preguntarle lo de “¿dónde te ves a ti mismo dentro de cinco años?” Los candidatos ya se saben las respuestas de libro a esas preguntas, o sea que o empiezan a contratar a adivinos, telépatas y videntes para las entrevistas, o los reclutadores se seguirán quedando a dos velas.

Hasta que no se hagan entrevistas *entre humanos*, entre dos profesionales al  mismo nivel, que están averiguando si les interesa hacer negocios juntos, donde una parte tiene claro lo que necesita y la otra lo que ofrece y hablan de ello ABIERTAMENTE… seguirán echando leña al fuego de un proceso que está roto.

Y la enorme pena es que al poco tiempo de empezar a trabajar se te cae la ilusión al suelo porque resulta que estás en un puesto -o una empresa- en el que no encajas, donde el trabajo “no es lo que te contaron”, nada es lo que te esperabas y te sientes engañado.

Señores, las cosas tienen que cambiar.

Tú como candidato, no puedes controlar ni cambiar tú solo el proceso. Lo que puedes hacer es entrar por otra puerta. Puedes cambiar la conversación. Puedes aumentar tus posibilidades con una mejor estrategia.

Los demás que hagan lo que quieran, pero tú tienes que empezar conseguir resultados. Y eso pasa necesariamente por cambiar tu forma de hacer las cosas. ¿Estás preparado? 

P.s.: Me encantaría que me contaras cuál ha sido la experiencia más rara o curiosa que has vivido en una entrevista de trabajo – una pregunta inesperada, una reacción imprevista… seguro que tienes una historia que compartir!

En los comentarios nos leemos.

 

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20 comentarios

  1. La experiencia más desagradable que he tenido en procesos de reclutamiento es la siguiente: tuve la primera entrevista con rhh y terminando me preguntó que si estaba disponible para otra entrevista más en ese momento con la jefa del departamento a lo cual contesté que sí
    Al final de la entrevista dicha jefa me dijo que le había gustado mucho mi perfil y mi experiencia, que muy pronto recibiría otra llamada de la reclutadora para seguir en el proceso. y fue así como recibí una segunda llamada en la cual asistiría a más entrevistas con cada uno de los jefes de departamento de la empresa. En total me entrevistaron ese segundo día 4 personas más.
    Recibí una tercera llamada de la reclutadora, me dijo que me harían un examen psicométrico y un estudio socieconómico, los cuales realicé sin ningún problema.
    yo esperaba que ya me fueran a contratar ya que por lo visto ya habían invertido mucho en mí, pero recibo una cuarta llamada de la reclutadora y me dice que el dueño de la empresa me quiere conocer, total asisto a la entrevista un sr. pedante y para colmo súper impuntual el cual me hizo esperarlo 40 minutos y en tres preguntas que me hizo me dijo «gracias por asistir» y fue todo.
    Al final no me contrataron me hicieron perder tiempo y recursos y ni un correo de gracias por participar me enviaron. Al final entendí que mejor que no me hayan contratado ya que todo lo que viví no habla muy bien de la empresa.
    Pienso que el segundo filtro debió haber sido ese sr. en vez de invertir tanto y los reclutadores deberían avisarnos cuando ya nos descarten ya que uno se queda esperando alguna respuesta y en mi caso mínimo me merecía las gracias por tanto tiempo que me hicieron perder.

  2. Hola, quisiera comentarles respecto a una entrevista muy extraña,
    Resulta que mi profesión es muy similar a la de un Ingeniero Industrial, pero no soy ingeniero, resulta que conozco por casualidad a una señora muy amable ella, en la amena conversación le digo que llevo un poco mas de un año desempleado y que tengo dificultades para afrontar los gastos de casa, pues la señora muy amablemente me dice que su marido es socio y gerente de una empresa muy importante en el ámbito de la construcción industrial e Ingeniería y que le enviara mi CV a su correo que ella se lo haría llegar a su marido….hasta ahí todo perfecto, woao imaginen clase de ayuda, le envío el CV y a los pocos días me escribe la señora diciéndome que mi CV impresiono a su marido y que este llamo al jefe de operaciones de la empresa para que contactara conmigo una entrevista de trabajo….yupiiiii yo miraba estrellas…!!! mi esposa super ilusionada, me decía que pronto Dios mediante saldríamos adelante y pagaríamos las deudas contraídas, asisto a la entrevista con el citado señor y todo transcurre muy bien, tratamos temas en común referente al tipo de trabajo que he desempeñado, etc, etc….! al finalizar la entrevista me dice que le hará llegar los resultados a su jefe (el esposo de la amable señora) y que el decidirá, que por su parte estoy adentro……estaba casi que lloraba de la emoción, imagínense mi emoción, conseguiría un buen puesto, viajes eventuales, buen salario, ambiente estupendo, que mas quería?…..esperando la respuesta del gerente, recibí un correo de la jefa de RRHH de esa empresa citándome para otra entrevista…what? otra entrevista?….ni modo, asistí a la misma y lo que esperaba….la persona una chica rubia, joven, alta, impresionante….haciéndome las mil y una pregunta puntiaguda, que por que deben emplearme, que por que conozco al gerente fulano de tal, que por que me entreviste con el otro gerente, que de donde lo conozco…..etc, etc..! al final me dijo que me escribiría la decisión.
    pasaron los días, par de semanas y nada….yo tuve que escribirles para recibir la noticia de que no era apto al puesto que solicitaba. que tal?
    y como la canción aquella…..todo se derrumbo..!!, hasta el día de hoy no se que sucedió, y la amable señora tampoco supo que decirme al respecto.
    cosas inexplicables que pasan y decisiones que juegan con la vida de las personas.
    un saludo
    Impresionado.!

  3. Hola Mª Luisa muy buen post, una vez más. Lleva a preguntarse por qué las empresas siguen trabajando con unos métodos de selección anticuados si no les funcionan. Igual es porque tampoco les va tan mal. De los centenares o miles de currículum que reciben, según sea el proceso, se permiten el lujo de tirar a la basura sin leerlos el 95% o más, porque de ese 5% restante seguro que hay alguien capacitado para el puesto que buscan. Y cogen a uno y luego no les vale, pues se le da puerta se coge a otro de la lista y listo. Esa por lo menos es mi impresión, que igual estoy equivocado pero no creo que ande tan desencaminado.
    Lo que tengo claro es a los que buscamos empleo no se nos trata como a personas. Somos mercancía auténtica, ni ganado siquiera, a muchos animales se les trata mejor. Muchas veces que he ido a interesarme por ofertas de trabajo, amén de apuntarme en el portal correspondiente, a multitud de ETTs (ya pudieran ser solo una o dos) después de la impotencia que sientes al ver que no te hacen ni caso, eso en el supuesto de que te atiendan. Me pregunto ¿le gustaría a esa persona de detrás del mostrador que la trataran así? ¿Se ha puesto alguna vez en el lugar del que está al otro lado? Seguro que nó. Saludos.

  4. Buenas ….

    Según lo estaba leyendo, además de estar completamente de acuerdo y sentirme identificada, no podía parar de reir.

    Os contaré mi última experiencia, de libro a la par que denigrante y algo surrealista.

    En primer lugar, pasé la primera criba porque yo siempre le hecho morro y cuando algo me interesa, voy directa a por ello y me propongo….cosa que entiendo dice mucho de mí y, aunque no sirve de gran cosa en la mayoría de las ocasiones…..esta vez funcionó.

    Así que ahí estoy….en la segunda criba: «la entrevista por teléfono»…..donde el reclutador comienza a poner en práctica sus «dotes adivinatorias», pues adivina tú si el candidato tiene el cuaderno delante…..en fin…..prueba superada!

    Ya en la tercera…..empiezo con mal pie porque intento llamar en reiteradas ocasiones para avisar que me retraso porque salgo tarde de una reunión de trabajo y «centralita averiada». Aún así, llego tarde pero leve y me encuentro que en la empresa (consultora de renombre, por cierto) tienen montada una macro fiesta navideña y todo el mundo de juerga brindando y confeti por doquier y al rato…..alguien que se apiada de mí y me lleva a la sala de espera.

    Allí, asisto a una conversación entre varios trabajadores , en la que hablan de dónde continuar la fiesta y uno de ellos dice que llegará más tarde porque está esperando a alguien pero que se la quitará de encima enseguida.

    Al cabo de unos 20 minutos, me pasan a una sala «de interrogatorios», estrecha, súperiluminada y a temperatura sauna y me dan un montón de papeles para cumplimentar, que por cierto deben tener un album con mi nombre porque cada vez que voy, me los vuelven a pedir.
    Espero otros 20 minutos y aparece el «becario de turno» que….adivináis?….era el que me iba a despachar enseguida para irse de fiesta…..casi me pongo verde de la emoción.

    La entrevista….ni la comento….de libro total pero comprimida y con continúas y nada disimuladas miradas al reloj, además de preguntas que ya supuestamente respondí por teléfono…imagino que ese día no tenía boli a mano para tomar notas.

    Y para finalizar, me pregunta que si estaría dispuesta a trasladarme a Madrid y ante mi perplejidad…..me dice que «como vivo en Castellón»….a lo que le respondo que «no, vivo en Madrid, vengo desde Castellón porque tenía una reunión a primera hora allí», avisado estaba de la anterior y para rematar, su comentario: «claro, por eso tienes cara de cansada».

    Al final para decirme que lo único que quería era conocerme para tenerme en cuenta en posibles procesos.

    Desde luego, como haya empresas que dependan del talento reclutador de individuos como éste…..que tengan éxito es pura lotería.

    Espero no haber aburrido mucho. Enhorabuena por el artículo….ojalá sirviese para algo.

    saludos

  5. Hola:

    Batallitas en procesos de selección, muchas.
    Cuento una de las cosas más surrealistas hace mogollllóooooooon de años.
    Primera entrevista en una empresa de selección, OK. Además se dio el caso de que uno de los test de inteligencia en concreto…lo hice al 100%. Me dijeron que era el primero que lo hacía
    A los dos días, tren de nuevo para segunda entrevista, ahora con el responsable de recursos humanos de esa empresa. Todo bien. Me da el teléfono de la ubicación donde estaría (lo sabía de antemano) y… decido cambiar planes, llamarles por teléfono, cambiar billetes de tren, etc…

    Llego allí, entrevista con el que sería mi jefe directo, jefe de personal y gerente. Me hacen todo tipo de preguntas y yo respondo.
    En una de estas me invitan a que el que sería mi jefe directo me enseñase las instalaciones. OK. Allá vamos.
    Al acabar nos volvemos a reunir y me hacen una oferta en firme.

    Pues bien, a pesar de que era muy distante de donde vivía, como me habían preguntado por la profesión de mis padres… el jefe de personal había caído en la cuenta de que una amiga suya había debido estudiar con mi madre en la universidad y en ese rato le llamó por teléfono… no para pedir referencias de mí…. sino de mi madre de cómo era como universitaria.

    He dado muchas referencias, pero de mis padres, la única vez que me las han pedido. De todo esto me enteré un par de meses después.

  6. ODIO las entrevistas de trabajo. Las odio. Esa sensación de sentirme evaluada, de que un señor/(ra con cara mu seria me está observando concienzudamente a ver si contesto lo que ellos quieren oír…. no puedo con las entrevistas. Para mí suponen un esfuerzo titánico.

  7. Hola, Mª Luisa.
    Acabo de conocerte, me gusta lo que escribes y cómo lo escribes.
    Tengo una buena experiencia, un «face to face» con un director de RRHH. Fue como una charla entre amigos que pasó del momento «nervios» al momento tranquilo en el que pude hablar libremente de mi potencial y desarrollar mis aportaciones y habilidades conseguidas en anteriores trabajos. Me sentí escuchada, comprendida y valorada.
    No era una candidatura apropiada a mi labor profesional, pero el entrevistador se quedó con mi actitud y mi personalidad.
    Un par de meses después me citaba para que conociera al directivo de un gran proyecto empresarial, de un día para otro. La entrevista siguió el mismo camino que la anterior. Nos complementamos en necesidades de la empresa y objetivos a corto y medio plazo, con mis necesidades y mis objetivos. Estoy en la futura lista.
    Y ahora sólo queda esperar que se materialice el proyecto.
    Francamente, me causó una alegría ver que los RRHH comienzan a tener otra visión y a tratarnos como personas individuales con capacidad para pensar y relacionarnos, además de tener una formación.

  8. Me ha gustado mucho el artículo que dice verdades como puños. Yo no sabía como explicar esto y me identifico plenamente con lo que comenta el artículo. En mi búsqueda de empleo tengo experiencias raras para contar a porrón. Entrevistas donde tuve que quitarme los zapatos. Entrevistas donde tuve que hacer un largo recorrido y la entrevista duró 3 minutos para leer mi CV nada más. Entrevistas que no dan nada de información. Entrevistas que nadie te dice nunca de los resultados. Entrevistas donde la persona que te atiende no tiene ni ídea. Entrevistas donde te quieren colar una prueba práctica con la justificación de un refuerzo de personal de la empresa antes de asegurarte el puesto. Esto no es que sea malo, pero darte de alta 2 días para seleccionarte con la justificación que la empresa les ha pedido un refuerzo puntual es algo contrapuducente para alguien que cobre el paro, lo dan de baja, por esos dos días y la empresa no te asegura la contratación. Es una prueba encubierta con un llamado refuerzo de personal. Entrevistas donde el entrevistador hace gestos de extrañeza con su cara cuando le dices que has sido Director de algo… y piensas ¿qué le pasa este hombre, si lo pone en mi vida laboral y es cierto.? Tengo referencias a petición. Y así cientos de situaciones extrañas, aún así seguimos luchando, cambiando las veces que sea necesario, la estrategia para conseguir el empleo. Somos resilientes y perseverantes. Saludos.

  9. El problema no se inicia en RRHH, finalmente este departamento hace parte de una empresa o, si es cazadora de talentos, responde a una empresa. Todo nace desde la concepción que de los trabajadores, colaboradores, empleados o como se les quiera decir, tiene esa empresa contratante, concepto que los de RRHH siguen a pie juntilla, a ellos los reclutaron igual. Empresas que castran los trabajadores y necesitan aspirantes que ya lleguen castrados o que sea fácil hacerlo, no buscan personas que aporten buscan borregos que sigan órdenes, que tengan algo de iniciativa sin ser mucha, que aporten sin que se note y que como en la fábula de la tachuela y la tabla, no dejen mucho la cabeza afuera. En el momento en que las empresas entiendan que el cambio empieza por ellas mismas habrá bastante de donde escoger. Hemos caído en la homogeneidad, si te pasas por internet hasta te dicen como presentar la HV para tener mas posibilidades (si 10 aspirantes a un puesto vemos la misma página, por lo menos 9 la presentan igual); cuando algún aspirante se presenta a una empresa, trata de causar buena impresión pero igual a los demás, parecen integrantes de una orquesta, el traje parecido, la misma carpeta blanca, caminan igual hasta mascan chicle parecido. Pasan a la entrevista, son exactamente iguales tanto que los preseleccionan no por lo que son si no por lo iguales que parecen. Solución, se tu mismo, salte de esa fila, analiza si allí encajarías, no llegues castrado a la entrevista, excelente la forma en que se presentó Laly Serrano, casi que diciendo «aqui estoy y así soy para que no me contraten», asumiendo el control de la entrevista, diciéndole al entrevistador, «este soy y esto le ofrezco a esta empresa» a cambio de todo lo que soy, «que me ofrece esta empresa a mi? Que pueden ofrecerme para que yo ponga todo mi talento al servicio de ustedes? Recuerda que estás tratando de perfeccionar una relación comercial y laboral que se mueve en 2 sentidos, no solo de ti para ellos. Piensen como empresarios dueños de la mejor empresa que existe en el mundo, ustedes mismos. María Luisa, excelente artículo.

  10. Aloha de nuevo, ML!
    Aquí va mi anécdota, espero que mi capacidad de síntesis esté hoy en modo ON.
    Una prestigiosa y reconocida compañía de consultoría de RRHH, una de las grandes, para entendernos, me contacta vía LinkedIn y me pide mi teléfono de contacto. Buena señal, me digo yo.
    Me llama una chica, me hace cuatro «preguntas» y cuando le pregunto por la posición ofertada no tiene ninguna información que darme, ni contenido, ni responsabilidades, ni por supuesto condiciones. En fin, soy una tipa curiosa así que sigo adelante. Las dos o tres siguientes llamadas son del mismo tinte. Dos o tres chicas distintas, las mismas pautas, la misma no información. Dos o tres becarias cribando sin poder aportar nada que anime al candidato a interesarse por el proceso. Pero sigo, la curiosidad me puede.
    Finalmente tengo una entrevista personal con el manager. Interesante conversación, proyecto de cambio, apertura al nuevo paradigma empresarial, mismo lenguaje, empatía,… fantástico! Encajamos, le encajo. Es una posición muy crítica para ellos y llevan mucho tiempo buscando, y yo parezco la indicada!! Agradecida a mi curiosidad y contenta por la expectativa de unirme a ese nuevo proyecto.
    El iguiente paso, tendré una reunión de trabajo con Dirección General. Perfecto!
    Previamente me pasarán unos test online, puro trámite para cumplir con el proceso de selección establecido por su departamento de RRHH. .. y… tachán…. Me tumban en las psicotécnicas!
    Mi conclusión (espués de una conversación telefónica con el mánager que me dio su feedback amablemente): falta total de alineamiento entre el departamento de RRHH y el negocio, una absoluta desintonización del proceso de selección con el campo donde se cuece el cambio. Una empresa que camina a dos velocidades.
    Creo que siguen buscando…

  11. Hola María Luisa, por lo que comentas llego a la conclusión que los reclutadores de rrhh son una plaga internacional. También los sufrimos en Argentina, y a mis 62 pirulos pase por quichicientos… así que me resulta fácil detectarlos, aunque no tanto evadirlos y ganarles. Felicitaciones por tu valentía y honestidad intelectual a postear esto.

  12. He leído todos los comentarios y decir que estoy de acuerdo con Enrique. Por su puesto tu post está lleno de genialdad y autenticidad. Tú si que tienes talento y eso se nota. Siento decir que éste país es el reino de la mediocridad que es distinto a tener o no talento. Pero por suerte siempre hay personas como tu MªLuisa que nos dejas un destello de luz y sabiduría. Poético, verdad???.

    Fuerza y valor.

  13. Plas, plas, plas, sí señora! Alguien tenía que decirlo.
    Te contaré una anécdota cuando no esté en el AVE con un teclado de móvil y mala cobertura. Pero de momento te mando mis aplausos enloquecidos por tu post.

  14. Por supuesto que no hay talento.
    Los de RRHH no saben lo que es porque nunca lo han tenido, ni lo tendrán.

  15. ¡hola María Luisa!
    Yo he tenido la suerte y desgracia de ser uno de esos becarios que lo único a lo que tenía que dedicarse era a cribar por un dato objetivo cientos de curriculums. Temible pesadez! Lo cual hace normal que lo realice el becario como tú dices.
    Y aprovecharé para contar que en cierta ocasión (supongo que por la ilusión esa que tiene la persona que empieza) como miraba un poquito más del curriculum de lo que había que mirar, vi un profesional que no cumplía esos estudios de master o doctorado requeridos, a pesar de la experiencia que fijo suplía con creces ese aspecto, pero no se permitió llamarle. Una lástima que se siga actuando así.
    Estoy de acuerdo con que las entrevistas son robóticas. Pero también tengo que contar que en una empresa que yo estuve, las entrevistas eran realmente entre dos personas, nada de las típicas. Algo extraño.
    La mejor manera para poder evitar esas entrevistas es no ser uno más.
    Un saludo

  16. Hola María Luisa!
    He visto totalmente reflejada mi experiencia como «ex portera de discoteca» en los procesos de selección. Cuando empecé en esto de los RRHH, lo hice como becaria de selección (becaria, como Dios manda… jajaja). Y es totalmente cierto lo que dices. No tienes experiencia, tienes pánico a equivocarte y no has desarrollado aun las competencias necesarias para detectar el talento, Además, tienes un documento delante que te dice «Los requisitos para el puesto x son: tal y cual». Y bien, tú buscas «tal y cual» en la criba curricular o en la primera entrevista. Y ahí se escapa muchísimo talento. Vamos, que te conviertes en una especie de robot «buscador de keywords» al más puro estilo «killer questions» de Infojobs…

    ¿Cómo cambiar esto? Yo creo que una buena opción es entrenar a los profesionales de RRHH (los que empiezan, principalmente) en la selección por competencias. Enseñarles a identificar el talento, «la chispa» de las personas. ¿Qué no cumple un requisito? ¡No pasa nada! Lo vemos, tenemos una «entrevista entre humanos» y valoramos con conocimiento de causa. Si un candidato tiene verdadero talento, podrá aprender fácilmente lo que no sabe ahora. Si un candidato sabe algo (cumple el requisito) pero no tiene talento real, no tendrá un largo recorrido (tendrá difícil asumir nuevas tareas y responsabilidades, crecer dentro de la empresa, gestionar nuevos proyectos, etc.).
    Nadie nace sabiendo o cumpliendo un listado cerrado de requisitos… Tampoco los profesionales de RRHH…

    Saludos!!! (un artículo brillante)

    Cristina de Alba

  17. Holaaaa Marie Louise. Pues yo te voy a contar una anécdota positiva, pa variar.

    En mi última entrevista de trabajo, estaba muy poco motivada, no me gustaba lo que conocía de la empresa, dudé, pero al final me metí en el proceso siguiendo una señal del Universo ;-). Era una empresa pública, donde el Director General es siempre un político (aggg), en ese momento era un ex-alcalde de una pequeña población extremeña. Pa salir corriendo.

    Yo estaba en un trabajo que no era lo mío, pero entendía que estaba haciendo una misión y estaba a gusto, en un colegio de los jesuitas en un barrio obrero con muchas necesidades. Me encontraba entre amigos, y lo que hacía tenía mucho sentido, aunque profesionalmente no me gustaba nada. Y esta nueva aventura era como pasar al lado oscuro.

    En la entrevista decidí ser sincera y tensar un poco la cuerda, casi que deseaba que me dijeran que no era mi sitio. Le dije al entrevistador (el Director General) que no me gustaban las connotaciones políticas de la empresa. El entrevistador exalcalde respondió muy serio: en esta empresa todo el mundo puede pensar lo que quiera, faltaría más.

    Me gustó su respuesta pero seguí apostando por mi visión: tengo tres hijos y no pienso renunciar a ellos. Respuesta: ni se te ocurra, la familia es el mayor tesoro que tenemos.

    Por último le hablé de mi trabajo en el colegio y del sentido que tenía para mí, porque yo estaba muy comprometida con los valores de la Compañía de Jesús (toma frikada para una entrevista de trabajo…jajaja). Respuesta: qué interesante, estoy muy interesado en el liderazgo de los jesuitas, ¿qué puedes decirme sobre él?. Me explayé, que me lo sabía muy bien. Al final de la entrevista le dí las gracias, porque con independencia del resultado había pasado un rato muy agradable (contra todo pronóstico….).

    Y resultó que mi jefe, porque trabajo con él desde el verano pasado como auditora interna de la empresa, era una de las personas más interesantes que he conocido: trabajador desde los 14 años con una carrera profesional dilatada y prestigiosa, licenciado por ICADE en E3 y campeón de España de lanzamiento de jabalina. Toma ya!. Además, una de las personas más tolerantes, éticas y sabias que conozco.

    Ha decidido jubilarse con sus 69 años, así que sirva esto de pequeño homenaje para él y para animar a tu pandilla a que tengan coraje, sean fieles a sí mismos y sigan sus intuiciones. Siempre con un buen método como el tuyo…jajaja. Que la fuerza nos acompañe amiga.

  18. «Entrevistas entre humanos…» brillante, esa frase lo resume todo. Los candidatos no pueden pretender aparentar lo que no son, los reclutadores no pueden pensar que tienen el don de la sabiduría. El mejor proceso de selección: personas que conversan, focalizadas y con un objetivo.
    Felicidades por este gran post, Cobián!

    1. Muy de acuerdo con tu percepciòn, sobre el modelo de entrevistas, entendiendo que los seleccionadores se rigen por pautas encorsetadas sin poder discutir en profundidad las verdaderas cualidades de cada puesto, debido a que no conocen el recorrido y las posibilidades de cada candidato y tampoco conocen el alcance de todos los puestos, por lo que entiendo mucho más fructífero e interesante la charla con las personas que directamente precisan y conocen las necesidades a cubrir, es decir sabiendo cuales son las cualidades y conocimientos y también la experiencia necesaria para acometer los retos que se planteen en esa organización desde ese puesto a cubrir. Por tanto el resto de filtros son en mi firma de verlo un tanto innecesarios.
      Saludos

  19. O quizá es que ¿faltan profesionales de RRHH con las … para hablar claro y hacer las cosas de forma correcta.

    Lo cual, a ti te beneficia. 🙂

    Una vez más, ¡bravo!

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