Forges

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La semana pasada escribí la primera parte de esta serie, en la que te explicaba la entrevista de selección desde el punto de vista del reclutador. Si no la leíste, te recomiendo que empieces por ahí antes de seguir con este post (Primera Parte)

Retomamos donde lo dejamos, en la pregunta con la que empezó esta historia. Ahora vas a entender mejor mi respuesta a la pregunta inicial: ¿mandas un email al reclutador para preguntar por qué no te han seleccionado?

 

Y la respuesta es…

Mi opinión personal es que SÍ lo hagas. Pero probablemente no por las razones que tú piensas:

Las posibilidades de que te conteste, no son muchas

Las posibilidades de que te diga la razón REAL por la que no te ha seleccionado, menos

Las posibilidades de que se tome la molestia de hacerte una crítica constructiva de tu candidatura y lo que puedes mejorar, cuasi inexistentes

Es rara avis el reclutador que saca el tiempo, la paciencia y las ganas de ponerse a aportar un feedback real y honesto a quien se la pide. Si lo encuentras, llama a “Cuarto Milenio”, que le querrán entrevistar.

Cuenta con que el reclutador / headhunter / seleccionador… no tiene que darte explicaciones a ti sino a la empresa para la que trabaja, por tanto no tiene obligación de contestarte, escribirte o explicarte más allá de las normas de educación y consideración -aunque ¡cómo ayudaría!-.

Además, cuenta con que probablemente sea bombardeado a diario con infinidad de mails -ya que, para muchos, es la puerta de entrada a la empresa-.

Ya sé que tenemos muchas críticas que hacerles a los reclutadores, porque pensamos que tienen la llave que puede abrir la puerta de nuestra felicidad, pero es que cuando pones en manos de una persona tu futuro, posibilidades y si me apuras, felicidad, estás cediéndoles un poder y poniendo una presión que no te han pedido… y no van a tratar con el mimo que esperas.

Y me dirás: ¡pero si son quienes deciden! Pues sí y no. Depende.

 

No juegues todas tus fichas al Rojo

Dentro del proceso de incorporar a alguien en una empresa, puede haber N intermediarios: externos (empresas subcontratadas -de selección / headhunters-) e internos (dptos. de rrhh y las propias áreas que tienen la necesidad de personal). Es raro que sea una única persona quien haga todo el proceso y tome la decisión, pero lo que es importante es que entiendas que mientras sigas pasando por el mismo hueco que todos los demás, te estás jugando todas las fichas a un único número.

Tienes que pensar en términos de DIVERSIFICAR tu apuesta. No te lo juegues todo a tu CV.

Esto no es la primera vez que te lo digo ni será la única: debes cambiar la forma que ves el “juego” en el que todos estamos jugando y la forma en la que juegas las cartas que te han tocado en esta baza.

Tienes que empezar a preocuparte por tener una estrategia y una identificación propia como profesional que te ayude y facilite aumentar MUCHO MÁS tu red de contactos y tu posicionamiento en el mercado.

(Jobjedi viene al rescate, no te preocupes, aquí voy a enseñarte cómo hacerlo!)

Si en ese mismo proceso, tú hubieras tenido algún contacto dentro de la empresa, seguro que las cosas habrían ido de otra manera – tanto en tus posibilidades de ser la persona elegida, como de tener un feedback mucho más real de tu candidatura.

 

Usa ese email con un objetivo ulterior

Ahora no nos vamos a lamentar por lo que no hiciste (pero espero que tomes nota para empezar a trabajar YA para cambiar las cosas).

Vamos a centrarnos en cómo vas a usar ese mail que vas a mandar al reclutador:

Más que para saber en qué tienes que mejorar, yo escribiría de vuelta para dejar la mejor impresión posible… y lograr convertirle en un contacto.

Prepárate, que aquí viene el proceso entero:

  • Agradece el tiempo y la atención que te han dedicado y que te hayan hecho sentir tan bien / cómodo / lo que sea
  • Reitera tu interés por la empresa / el área, y aporta una razón con la que muestras que puedes aportarle valor añadido a la empresa y sigues siendo un candidato interesante para un futuro.
  • Por supuesto, pregúntale si tiene alguna sugerencia / feedback que darte sobre el proceso, algún aspecto que debas mejorar o reforzar de cara a posibles vacantes futuras. Quedarás como un señor y muestras humildad y ganas de mejorar… pero cuenta con que no te va a dar la información que quieres – y no pasa nada.
  • Deja una puerta abierta para volver a contactar en el futuro: “si me lo permites, me gustaría volver a contactar contigo en un futuro por si…” (y lo terminas como quieras), de tal manera que dentro de un mes le puedes volver a escribir y te mantienes en contacto
  • Cuando llegue el momento, le escribes de nuevo, pero asegúrate de que no le mandas un email *vacío*: busca algún tipo de información (del mercado, del sector, de la competencia, de un cliente de la empresa, o algo que hayas hecho tú -un post que hayas escrito, un artículo que te hayan publicado…) que le aporte algo de información. Que no sea sólo un “hola, sigo aquí”. Tienes que lograr que te recuerde no por insistente, sino por interesante y relevante.

SIEMPRE te interesa convertir a alguien que ha tenido la oportunidad de conocerte –y con quien hayas tenido química, claro-, en un CONTACTO. No sabes qué otras oportunidades pueden surgir en la empresa, ni a qué otros reclutadores puede conocer esa persona… o a qué otro trabajo puede irse dentro de un mes.

Por eso te interesa dejar siempre la mejor impresión posible y sobre todo, guardarte la carta de dejar una puerta abierta para mantenerte en contacto.

¿Qué te parece esta forma de verlo?

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