Claves para enfrentar tu búsqueda

De las nuevas reglas del mercado laboral (¡huye de claves casposas!)

Mel
Mel

 

A veces tengo que tomar distancia de las redes sociales, porque me pongo a seguir publicaciones y leer artículos que dan recomendaciones para conseguir trabajo, que me provocan ganas de golpearme repetidamente la cabeza contra una pared o sacarme los ojos de las órbitas para olvidarme de lo que he leído.

Un artículo en una revista “de postín”, que promete darte las claves para impresionar en tu entrevista de trabajo, cita exactamente cinco claves, entre las que he elegido estas tres perlas 1. Permanece calmado 2. Sé puntual 3. Practica.

Dame un momento que voy a por la katana para hacerme el hara-kiri (Sepukku creo que es más fisno)…

En serio? A estas alturas de la vida? ¿Esto es lo mejor que pueden recomendar –no llegues tarde, no saludes con las manos sudadas y tranqui, que cuantas más entrevistas hagas (y por tanto, cuando más jodido estés porque cada entrevista que pasas es un NO que te tragas), mejor lo harás?

En serio, no pierdas preciosos minutos de tu vida que no volverán, leyendo eso.

El juego que se está jugando en el mercado laboral en este momento, es mucho más complejo y selectivo. La forma de lograr lo que deseas, requiere habilidades y preparación que dejan lo de ducharse y ser puntual, en el siglo XIX.

El mercado está saturado de profesionales súper preparados, duchados, puntuales, con las manos secas y desgastados de tanta entrevista. Ahí no está tu ventaja. Ahí no está tu oportunidad.

Tu ventaja empieza mucho antes. Cuando llegas a la entrevista, ya la has pasado (o no), dependiendo de lo que has hecho ANTES. Y no, no te voy a decir que investigues y conozcas la empresa que te entrevista (que debes hacerlo), sino que lo primero, primero, primero de todo, investigues y conozcas tu más preciada herramienta: TÚ.

Esto es una carrera de fondo, no es un sprint

Dime cuántos trabajos alimenticios has aceptado por necesidad económica, porque te lo pusieron delante, porque qué van a pensar tus padres/pareja/amigos si dices que no, porque con la que está cayendo, porque iba a ser algo temporal mientras buscabas otra cosa mejor…?

Y ahora dime, ¿cuánta satisfacción te ha dado ese trabajo, cuán motivado ibas a trabajar por las mañanas, cuánto te ha aportado, cuánto has crecido como profesional, cuánto sientes que has contribuido?

Pues eso.

Puedes ir persiguiendo trabajo alimenticio tras trabajo alimenticio, puedes convencerte de que el trabajo no te tiene que gustar, que ya harás el macramé que tanto te gusta cuando llegues a casa a las 8 de la noche, derrengado, cabreado, y a 20 minutos de empezar la guerra por acostar a los niños.

Pero verás, el problema es que hay otros N miles de personas preparadas que están buscando el mismo trabajo alimenticio que tú. El problema es que el planteamiento de vender tu tiempo a cambio de una seguridad laboral, se ha evaporado, y aunque estés dispuesto a conformarte con ello, aunque estés dispuesto a hacer cualquier cosa a cambio de un sueldo fijo, esta opción ya no existe. 

El que es un «trabajo alimenticio» para ti, es el trabajo que realmente desea otro. Y este otro le va a dar mucho más valor añadido que tú. Tú tienes que buscar tu propio trabajo ideal. Tu propia carrera profesional. 

Tú debes perseguir el trabajo, la dedicación, la tarea, el sector en el que seas la persona adecuada para hacerlo, la persona que va a BRILLAR al hacerlo.

Fiu, esto es radical, eh?

Porque tú tienes un conjunto de talentos, fortalezas y valores único y singular, que aplicados a un trabajo, son los que te van a a hacer BRILLAR. 

Y cuando la persona que tiene la llave de ese trabajo te conozca, va a saber que tú eres quien mayor beneficio le va a dar contratar. Tú tienes que ser la persona que le puede aportar más valor  – y a eso se llama tu valor DIFERENCIAL.

No digo que por desearlo fuerte, fuerte, fuerte, vaya a ocurrir. El juego es más sofisticado y estratégico que eso. Pero sin ese deseo, sin que el trabajo que persigues sea porque es el que deseas (y ojo: que el mercado está dispuesto a pagarte por desempeñarlo), las posibilidades de éxito se reducen a… bueno, dímelo tú.

Por eso las recomendaciones de tipo “higiénicas” y casposas que dan para buscar trabajo, no te llevan a ninguna parte. En este momento, para poder sentarte en la mesa del mercado laboral y jugar la partida con posibilidades de ganarla, necesitas impepinablemente DOS herramientas:

1. Tener muy claro qué tipo de trabajo encaja con tus fortalezas, tus deseos (o curiosidades) y valores. saber qué le vas a ofrecer a tu mercado.

2. Decidir una estrategia para llegar hasta donde deseas. Basada en lograr una sólida red de contactos y posicionarte en el sector que te interesa.

Si esta es tu base, tu lienzo de trabajo, te aseguro que no vas a fallar. No sé cuánto tardarás en llegar, pero lo que te aseguro es que de esta manera, no conseguirás sólo un trabajo: conseguirás una carrera de la que sentirte orgulloso, en la que podrás crecer, en la que podrás tomar tus propias decisiones y no menos importante: donde la situación del mercado te influirá mucho menos.

No sé a ti, pero a mí la idea de perder más años, más vida, dedicada a un trabajo que lo único que me reporta es el sueldo que me llevo a final de mes (y tener que dar gracias por tenerlo), me parece un precio demasiado alto.

Yo dejé de perseguir un sueldo y empecé a perseguir algo de lo que sentirme orgullosa, donde crecer, donde lograr SATISFACCIÓN.

 

>>Decidir qué quieres >>Definir cómo llegar hasta allí.

 

Parece simple, incluso obvio, verdad? Pues si me pongo a contar la cantidad de gente que ni lo ha pensado, que está en piloto automático mandando CVs a todo lo que se mueve, que está preguntando cuál es la formación que ahora mismo (hoy, porque mañana será otra cosa) les puede dar un trabajo, que sigue spameando con peticiones de trabajo en Linkedin a todo ser inocente que les acepta conectar…

Porque estoy convencida que sabes que eres capaz de hacer mucho más de lo que haces, estoy convencida que a veces miras alrededor y te dices “no es posible que esto sea a lo que puedo aspirar”.

Por eso escribo este blog y me dejo la piel preparándote programas de máximo nivel y calidad, y no te cuento lo mismo que los demás para que no te quedes estancado en trabajos alimenticios que te van convirtiendo en un zombie laboral.

Porque si tú seriamente quieres tener una carrera de la que sentirte orgulloso, yo te voy a ayudar a subir el nivel y a dar lo mejor de ti.

O sea que sigue leyendo porque puedes aspirar y lograr mucho más, y estás en el sitio correcto :).

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9 comentarios

  1. Buenos días Maria Luisa;
    Hay dos cosas que me encantan del post: que la mejor herramienta es UNO MISMO, por lo que nuestro trabajo ha de centrarse en investigarnos y conocernos y que quieras ayudarnos a dar lo mejor de nosotros mismos. En mi opinión, son dos frases que poco se escuchan.
    Siempre he escuchado que he de aceptar cualquier oferta de trabajo que me propongan o incluso, que los tiempos de hoy en día no te permiten rechazar ofertas de trabajos (sin tener en cuenta el hecho que te gusten o no). Es una manera de verlo. No quiero criticarlo, sólo lo escribo para hacerme dar cuenta que en cierto sentido es una actitud pasiva. Hoy día quiero cambiar esa actitud: conocer qué quiero y hacer todo lo posible para llegar a ello (tarde o temprano).
    Gracias a personas como tu, nos ayudais a ver lo mejor de nosotros mismos, creer en nosotros para que que llegue el día en que nos hagamos la simple pregunta: ¿qué quiero en mi vida?. Éste es ya un gran paso.
    Buen fin de semana!!!!

  2. Genial ML, cada post te superas más. Me quedaría con varias frases, pero prefiero resaltaar una lo importante es creer en tus fortalezas y saber trasmitirlas. Gracias y feliz find para todas-os. 🙂

  3. Totalmente de acuerdo, como bien me apuntabas en privado, hay mucho negocio alrededor de la búsqueda de empleo, mucha gente se ofrece a revisarte el curriculum y a darte las claves para encontrar EL TRABAJO, pero que quiera ayudar de verdad, desde dentro, hasta ahora solo te he encontrado a ti ;-D

  4. Toda la razón del mundo; yo soy bastante joven pero después de varias experiencias laborales tengo claro en que NO quiero trabajar y en que si, y donde quiero estar.
    Ahora que no tengo más responsabilidades que cuidar de mi misma, no quiero más trabajos alimenticios!!
    Así que me he puesto como objetivo el lograrlo y estoy a tope!!
    Leerte me ayuda mucho, así que mil gracias por contribuir a que cuando este más ploff me den más ganas de lograr mi sueño 😉

    Un abrazo

    1. Estoy completamente de acuerdo con el artículo. Yo pienso que la vida es demasiado corta como para desperdiciarla haciendo algo que no nos gusta o nos satisface. Pasamos demasiadas horas al día en nuestro puesto de trabajo como para que encima no nos llene. Creo que tenemos que tener la suficiente valentía para cerrar las puertas que no nos conviene y estar dispuestos a abrir con mucha ilusión aquellas que nos alientan.

  5. Jejeje
    Estimada Maestra JobJedi,

    Menos mal que estás ahí y nos ahorras la lectura de material inservible. Con esto de la proliferación de oportunidades de comunicación, como «cualquiera» puede decir, opinar, sentar cátedra…. pues pasa lo que pasa y, claro esta, separar la paja no es fácil, sobre todo cuando se tiene prisa.

    ¡Larga vida y prosperidad!

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