Seleccionar página

20080725erlich_1

Es casi imposible que yo acepte propuestas de guest posts, y a pesar de ello, hoy te traigo uno.

La razón por la que no acepto posts de otros autores, ni posts patrocinados, ni tengo publicidad en mi página, ni tengo inversores… es esta: quiero mantener el control completo de contenidos y de propuestas que te hago llegar. Porque respeto muchísimo tu tiempo y tu atención, y sólo te aporto los contenidos y las propuestas por los que yo puedo poner mi mano en el fuego: los míos. Porque sé cómo están trabajados, sé el objetivo que tienen, sé lo que te van a aportar y que van a estar muy alineados con lo que buscas en esta página.

Es decir: quiero que este sea siempre un sitio donde encuentres que recibes ENORME valor en retorno por tu tiempo y tu atención (y tu dinero, por descontáo). Y eso me supone tener que trabajar más (ya que todos los contenidos son míos y sólo míos) y además dejarme mucho dinero por el camino (de publicidad, links patrocinados, afiliaciones, etc.), pero sé que así es como demuestro mayor respeto por ti y por mi trabajo.

Y dicho esto, ahora me desdigo porque te traigo un post que no he escrito yo 😉

Lo ha escrito Eva Zamora, una valiente emprendedora (como la abajo firmante ;), que ha puesto su talento en su empresa Contabilidae, con una visión muy especial. Y otro día te contaré cómo ha conseguido Eva sacarme un guest post sabiendo como sabía que soy “dura de roer” con este tema.

Te dejo con el post, que seguro que te va a gustar.

Ya sabes:

FIRMA_PAG-SOBRE-MI

 

 


¿Y SI TE DIGO QUE LO SÉ POR EXPERIENCIA PROPIA?

por Eva Zamora

No soy experta en recursos humanos ni en selección de personal. No he recibido ninguna formación que tenga que ver con contratación,  negociación salarial,  productividad, psicología…. ni sobre nada que pueda estar relacionado, aunque sea tangencialmente, con cualquier materia cuya finalidad sea elegir al trabajador más adecuado para un puesto concreto.

Para que te hagas una idea, lo que es un headhunter lo acabo de saber hace cinco minutos  porque lo he buscado en google.

Y tú dirás: ¿qué haces aquí entonces?

Pues mira, estoy aquí para darte mi punto de vista, que es el de una persona que sin saber nada de selección de personal ni de recursos humanos, ha contratado a algunos trabajadores a lo largo de los años. Y que con esos procesos de selección y con lo que implica trabajar en el ámbito de la pequeña empresa (me dedico al asesoramiento)  ha aprendido algunas cosas que voy a contarte porque creo que te pueden ser de bastante utilidad.

Resulta que esas cuatro o cinco cosas que te digo coinciden exactamente con algunas de las pautas que María Luisa repite continuamente que  es necesario seguir para conseguir el trabajo que estás buscando, y que  son totalmente ciertas.

Y ya te digo, como vas a ver, lo sé por experiencia propia.

[Entro en materia ya, pero antes quiero dejar claro que en ningún momento pretendo dar ningún consejo, ni recomendar ninguna actuación (no soy profesional de este campo, como ya te he dicho)  y que me limito a exponer mi experiencia personal.]

No hagas lo que hace todo el mundo: diferénciate

Cuando sólo estábamos mi socio y yo, un cliente nos dijo: “Mi hijo ha estudiado empresariales ¿se puede venir a ayudaros? Así aprende…”

Una persona en prácticas es mano de obra  barata, así de claro, y se había ofrecido él…. ¿Por qué le íbamos a decir que no?

La respuesta fue sí, por supuesto. Empezó con nosotros y era una persona muy, muy válida, pero nosotros no teníamos volumen de negocio suficiente como para contratarlo.

Pero llegó un día en que sí lo tuvimos. Y, por supuesto, le contratamos.

Él tomó una iniciativa en la que invirtió tiempo (tiempo que, por otra parte, le sobraba) y con esa iniciativa consiguió un puesto de trabajo.

Si no hubiéramos terminado contratándole, de todas formas  habría conseguido como mínimo:

Primero: una experiencia que no tenía para incluir en el CV

Segundo: dar a conocer su valía a personas que podrían recomendarle

Por supuesto no todo el mundo está en situación de poder hacer esto ni está dispuesto a hacerlo pero es una aplicación, como cualquier otra, de  la idea que subyace: elige un camino distinto, te servirá para diferenciarte del resto.

Aprende a venderte

En un momento dado publicamos un anuncio en una plataforma de búsqueda de empleo para cubrir un puesto con un perfil muy concreto.

Recibimos muchos currículums. ¿Pero sabes a quien terminamos contratando? A una persona que se las ingenió (al final no llegué a enterarme muy bien cómo) para localizar nuestra oficina y llevar su currículum en persona.

¿Y sabes por qué? Porque llamó nuestra atención, y nos mostró el aspecto con el que ella sabía que podía marcar la diferencia: la impresión personal. Era una mujer que daba muy buena impresión en el trato personal. Inspiraba confianza, seguridad y capacidad resolutiva.

Supo vender unas cualidades que sólo podía mostrarnos en persona  y  por eso no mandó el currículum sino que lo entregó en mano.

Entrevistamos a más personas, pero en nuestra mente estaba la buenísima impresión que ella nos había causado. Así que  los demás candidatos  fueron comparados con ella.

Y perdieron.

Ni que decir tiene que cumplía los requisitos para el puesto, obviamente,  pero sólo ella supo poner en valor su mejor activo.

Te digo lo mismo que en el caso anterior, esto no significa que si entregas tu currículum en persona vas a tener más posibilidades de que te contraten. Posiblemente no.

Pero quédate con lo que quiero destacar: Identifica con qué puedes marcar la diferencia y véndelo.

Otros lo hacen.

No mandes tu currículum a diestro y siniestro

De verdad, no lo hagas. No sirve de nada.

Incluso puede producir el efecto contrario al que pretendes.

Lo que buscábamos en el caso que te he comentado antes era un Graduado Social o Diplomado en Relaciones Laborales. Nos llegaron muchos currículums, muchísimos en realidad.

Y no te miento si te digo que más de un 95% eran de Administrativos, Contables, Recepcionistas, incluso algún Mozo de Almacén….

¡No me lo podía creer!

“Para posibles futuras selecciones” decían algunos…..

Los borraba directamente. Así te lo digo.

¿Sabes lo que a mí me suponía su currículum? Un aumento de mi carga de trabajo. Nada más.

Suena feo pero su candidatura me hacía perder el tiempo. Esa es la cruda realidad. Y una persona ocupada a la que le estás haciendo perder el tiempo no está muy receptiva a la idea de guardar currículums “para posibles futuras selecciones”. Nada receptiva, en realidad.

Todas las empresas recibimos currículums, y no sé qué harán las demás, pero  yo no los guardo. Y no los guardo porque ¿para qué quiero  una base de datos de currículums?

Cuando necesite contratar a alguien (si es que lo necesito)  ya lo buscaré, no voy a mirar curriculums de personas que hace dos años buscaban trabajo…. No tiene ningún sentido.

Es como si a ti te llegan folletos de frigoríficos “para cuando necesites comprar uno”.

¿Qué haces? ¿los guardas?.

No creo ¿verdad? Pues eso.

 

El mercado oculto: haberlo… haylo

Eso es seguro.

La pregunta recurrente es ¿conocemos a alguien?

Se la hace todo el mundo cuando necesita encargar un trabajo puntual a un tercero. Si necesitas un profesional para ir a tu casa a hacerte alguna reparación o resolver algún tema de salud o contratar algún seguro…

Yo diría que casi para cualquier cosa lo primero que hacemos es intentar llamar a algún conocido, o a alguien que nos recomiende algún conocido.

Nos sentimos más seguros cuando tenemos alguna referencia de la persona en cuestión, bien porque la conozcamos o bien porque la conozca alguien de nuestro entorno.

Pues en la empresa que es pequeña y personal pasa lo mismo: cuando se necesita cubrir un puesto de trabajo lo primero que pasa por la mente del empresario es ¿Conocemos a alguien?

Si la respuesta es Sí, estupendo. Si la respuesta es No, se llama a gente del entorno y se le pregunta ¿conoces a alguien?.

Y sólo en el caso de que “nadie conozca a nadie” se publica una oferta.

Esto es así. Y es lógico: la seriedad, la honradez, la lealtad…. Todos queremos que la gente con la que trabajamos tengan estos valores y si te dicen de alguien que es “buena persona” pues ya se los supones.

Así que si necesitas ayuda para establecer los contactos que te servirán para acceder a este mercado oculto  no te lo pienses: es donde se produce la mayor parte del movimiento (he leído que se estima que en torno al 80%).

 

Pasa a la acción siguiendo una estrategia

Para mí la number one, sin duda.

Hay que pasar a la acción. Eso está claro. Pero pasar a la acción siguiendo una estrategia.

Yo lo veo como un binomio inseparable: primero trazo un plan y luego lo ejecuto. Insisto: tengo que hacer las dos cosas.

Cuando quiero alcanzar un objetivo de nada me sirve pensar y repensar una estrategia si no la voy a llevar a la práctica.

Y tampoco voy a conseguir resultados si hago las cosas sin ton ni son, hoy esto, mañana lo otro, y pasado aquello que me han dicho….

Estrategia y acción. Esa es la clave.

¿Que no consigo el objetivo? No pasa nada. Se establece otra estrategia y se ejecuta igualmente.

Pero ponte en marcha, porque estar meses dándole vueltas a una idea no es diseñar una estrategia, es marear la perdiz. Y ten en cuenta que ya hemos acabado otro año y nos ventilaremos el 2016 en un suspiro.

Estrategia y acción es lo que yo he aplicado para conseguir el objetivo que te cuento a continuación.

 

Como consigue su objetivo una Zumer de pro

Todavía no te he dicho por qué estoy aquí. Lo voy a hacer ahora y me va a servir para que veas cómo consigue su objetivo una Zumer de pro. O sea, yo aplicando las pautas adecuadas.

Hace poco he lanzado una web con la que presto servicios de formación online en materia de contabilidad (www.contabilidae.com).

Con ella enseño contabilidad a todo aquel que quiera aprender, como es lógico, pero estoy enfocada, fundamentalmente, a personas que están buscando trabajo. Y lo hago así porque creo firmemente que teniendo una sólida formación en contabilidad se aumentan considerablemente las posibilidades de trabajar.

Así que tengo claro cuál es mi  objetivo: darme a conocer a personas que están buscando trabajo.

Para conseguirlo decido seguir la siguiente estrategia: publicar un artículo como autora invitada en algún blog enfocado a personas que buscan empleo. Y más concretamente, me propongo escribir en Zumo de Empleo.

Lista para pasar a la acción, pues.

Viendo el blog de María Luisa me doy cuenta que no es proclive a admitir artículos de autores invitados. Esto no me facilita las cosas. Y otro punto en mi contra es que mi blog y el suyo juegan en ligas diferentes: el  suyo está en primera división y el mío en tercera regional.

Aun así, como soy una Zumer,  pienso en grande y eso hace que tome  iniciativa: no pienso ponerme yo los límites, si me salgo del parchís ya me lo dirán los demás.

En fin, que para que la señora propietaria de este blog me haga caso  necesito diferenciarme de otros bloggers que seguramente le hayan pedido lo mismo antes y ya haya rechazado.

No es por echarme flores, pero el mail que le envié me salió bastante bien… Supe venderme.

Tanto es así que aquí estoy: con un artículo como autora invitada en Zumo de Empleo.

Objetivo conseguido.

Me consta que María Luisa estará encantada de ayudarte a ti a conseguir los tuyos.

¿Te ha gustado? Pues recibe mis próximos artículos e información extra que comparto sólo con mis suscriptores, gratis:

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR

Pin It on Pinterest

Si te ha gustado, sería genial que lo compartas!

Shares