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Deja de esperar. Haz que te contraten.

Brot_excusas
Viñeta de Brot

 

Me doy cuenta que nos estamos permitiendo poner en stand by nuestra vida, que la estamos viviendo en un compás de espera.

Por mucho que me parezca impensable con las evidencias que nos inundan, lo cierto es que en porcentajes que no me atrevo a adivinar hay mucha, mucha, mucha gente que espera:

Quien espera que sea la empresa quien decida su plan de carrera.

Quien espera a ver qué hacen los demás.

Quien espera que le solucionen las cosas los demás.

Quien espera que trabajen por él los demás.

Quien espera a que le echen.

Quien espera hasta que sea más fácil.

Quien espera a decidir “hasta ver si las cosas empiezan a mejorar”.

Quien espera que la queja y el victimismo tengan sexo y nazcan hermosos puestos de trabajo.

Quien espera una recuperación de la economía.

Quien espera que el próximo Gobierno sea mejor.

Quien espera que le toque la lotería.

Quien espera que le hagan un favor.

Quien espera una buena noticia en el Telediario.

Quien espera que un amigo logre que le contraten.

Quien espera que Infojobs le consiga un trabajo.

Quien espera que un trabajo llame a su puerta.

Quien espera que sea Scarlett Johansson quien llame a su puerta.

Y aunque no me atrevo a adivinar cuánta gente está en compás de espera, sé que son muchisísimos. Hordas.

Lo que sí me atrevo a adivinar es cuánta gente se reconoce en una de las frases anteriores: ninguno. Bueno, casi ninguno.

De nuestra boca salen las palabras: “las cosas han cambiado”. Pero nosotros seguimos igual, porque en nuestra cabeza no dejamos que cale la realidad. Seguimos viendo las cosas como queremos, seguimos esperando. Seguimos aferraditos a la realidad que queremos que sea – a la que nos conviene que sea: la de que esto va a mejorar y volveremos a la situación anterior.

Pero es que la situación anterior, la que molaba, no era sostenible.

Es que tenemos que aceptar y afrontar la realidad. Tenemos que entender que a la buena gente de este país le toca currárselo y buscarse la vida. Y que encima hay que hacerlo rápido, con decisión, fuerza y coraje.

Ahíesná.

En realidad hay una fina línea entre estar en compás de espera y estar en marcha. Una línea que puede ser simplemente un segundo.

El segundo en el que oyes “estás despedido”. El segundo en el que se abre la pantalla con el saldo en tu cuenta a cero. El segundo en que una gota colma un vaso. El segundo en que dices “¡ya basta!”. El segundo en el que aprietas el botón de enter. El segundo en que levantas el teléfono. El segundo que explotas.

Y el siguiente segundo es cuando tu vida empieza a cambiar.

El siguiente segundo es cuando comienzas a MOVERTE. Es cuando te pones en marcha. Es cuando tomas decisiones. Es cuando te lo curras para volver a  tener una razón real que te dé esperanza.

Es cuando ya no esperas a que “alguien” haga algo. Es cuando TÚ eres ese alguien que está haciendo algo por ti mismo. Deja de buscar excusas para no traspasar esa línea. Y deja que te ayudemos a comenzar a cambiarlas cosas.

Si realmente quieres, pero no sabes cómo, ahora tienes quien te lo explique. Quien te cuente, blanco sobre negro, qué (¡cuánto!) puedes hacer para avanzar, para comenzar a cambiar las cosas. Quien te haga entender cómo puedes buscar opciones, ver qué hueco hay para ti en el mercado.

¿Quieres saber dónde, cómo, quién? Pues este es el segundo que puede cambiar las cosas. El segundo en que pinchas en este link.

 

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5 comentarios

  1. Duro post. Sí, hay muchas personas que esperan, pienso que porque les cuesta mucho asimilar y aceptar que las «cosas» han cambiado y están desorientadas.
    Pero esto es una competición, una carrera de fondo, y cuanto mas tiempo tardemos en aceptarlo y movernos y actuar, mas atrás nos quedaremos, arrepintiéndonos de no haber hecho lo que deseábamos.
    Un saludo.

  2. Me siento totalmente identificado con tu artículo, y personalmente me reconozco en una de esas frases. Estoy a la espera de que termine mi actual relación laboral, tóxica tanto en lo profesional como en lo personal. Soy un gran seguidor de tu blog y trato de poner en práctica todo lo que nos trasmites, pero la situación actual no da demasiadas facilidades. Un saludo.

  3. Es increíble cuanta verdad hay en este artículo…….. nos cuesta romper nuestra zona de confort.

    1. Cuanta razón en tu post, pero no hay que rendirse…hay que seguir buscando y formándose. Do my best!!

      1. María Luisa Moreno Cobián dice:

        Aú! Aú! Aú! a por todas! Estoy contigo!

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