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Dios inventó al hombre para escucharle contar historias. Y tú eres un droide.

Montt
Montt

 

Pero qué mantas y cadavéricos somos en las conversaciones profesionales, porDiosdelamorhermoso:

“… y a qué te dedicas?”

“Soy Consultor y formador en temas de recursos humanos”.

“Anda, suena interesante, ¿y cómo es que te dedicas a esto?”

“Pues porque he estado muchos años en RRHH y ahora me dedico a formar sobre todo en temas de liderazgo, gestión de equipos, gestión del talento”.

“¿Y cuál es la historia, cómo entraste en el mundo de los RRHH?”

Y aquí lo dejo, que te me estás durmiendo y ya te haces a la idea.

Pero si me encuentro con este tipo tomando café y hablando del partido de la Champions, me juego lo que quieras a que con tremenda pasión, vehemencia e ingenio estaría contando las historias del partido, los jugadores, el entrenador, el árbitro…

¿En qué momento alguien decidió que para ser el candidato perfecto había que meterse una escoba por salvesealaparte y hablar con la pasión de un cajero automático?

Y sobre todo, por qué todos lo seguimos apiesjuntillas?

Resulta que cuando nos ponemos en *modo profesional*, se nos olvidan todas las reglas de comunicación humana que aplicamos –y nos funcionan- el resto del tiempo. Es como si desconectáramos el lado derecho del cerebro y nos convirtiéramos en droides:

“Soy licenciado en ADE y máster en marketing con gran orientación a resultados, amplia experiencia, capacidad de trabajo en equipo y de comunicación a todos los niveles”.

“Soy ingeniero de caminos, con gran orientación a resultados, amplia experiencia, capacidad de trabajo en equipo y de comunicación a todos los niveles”.

“Soy licenciado en derecho, máster en dirección de RRHH, con gran orientación a resultados, amplia experiencia, capacidad de trabajo en equipo y de comunicación a todos los niveles”.

Droides.

Todos iguales, todos usando los mismos términos vacíos, mortecinos, blandengues.

Detrás de tu perfil, de tu currículum, de tu conversación no puede haber términos comodín de cartón-piedra: debe haber una HISTORIA.

La fuerza de tu presentación, la magia que hay detrás de lo que haces, reside en tu historia ~ Menda.

Tu historia te diferencia, te da poder, te hace humano, te hace interesante, te hace un profesional DESEABLE.

Y no es que no lo sepas, porque si te fijas, fuera del entorno profesional, seguro que en mayor o menor medida sabes contar historias, anécdotas – sabes qué es lo que entretiene a la gente, sabes mantener una conversación distendida, interesante, jugosa.

Tienes una serie de habilidades naturales y unas circunstancias exclusivamente tuyas que te hacen especial y distinto a los otros 7.125 miles de millones de habitantes del planeta: ¿por qué quieres entonces fundirte con la masa informe y ser un droide más?

Me parece que ya va siendo hora de que rompamos con la sumisión a unos procesos de selección – que por cierto están rotos, son improductivos, ineficaces, limitantes y borreguiles -, que nos hacen actuar como no hacemos y ser como no somos, porque pensamos que el “amo blanco reclutador” es como quiere que seamos y aparentemos.

Y si no me crees, que levante la mano el que se dedica a selección que esté encantado de recibir 500 CVs idénticos donde todos los candidatos son exactamente igual de orientados a resultados, amplia experiencia, capacidad de trabajo en equipo y de comunicación a todos los niveles.

Me imaginaba: nadie.

Ya va siendo hora de que vuelvas a conectar el lado derecho del cerebro cuando te presenten un contacto profesional, cuando vayas a una entrevista de trabajo o cuando de una vez te pongas a plantear de verdad tu perfil de Linkedin, y comiences a contar tu historia… o te devorará un sarlacc y serás digerido lentamente durante un mileno (ejemplo de historia 😉 ).

{Cuña publicitaria:

¿Que no sabes cómo contar tu historia, no sabes qué te diferencia ni qué le puede parecer interesante a un reclutador? Help is on the way; aquí te enseño cómo hacerlo: Aprende a Venderte 😉

Cierro cuña}

¿Te animas a practicar tu historia? Pues te espero en la zona de comentarios.

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14 comentarios

  1. A mi me encantaría ser divertida y tener esa frescura contando mi historia, pero la mayoría de reclutadores que me encuentro son más serios que un inspector de hacienda.
    Además llevamos tantos años aprendiendo los «métodos infalibles» para encorsetarnos en el modelo que se supone que buscan, que sacar esa idea va a costar bastante.
    Pero vamos, que si optamos por contar quiénes somos de manera diferente y por ello somos rechazados…creo que entonces no merecía la pena trabajar con esa organización.

    1. María Luisa Moreno Cobián dice:

      Me encanta tu comentario, Laura. Mis respuestas:
      «Me encantaría ser divertida» –> si no eres divertida o no te sale, no lo fuerces -precisamente mi mensaje es «sé más tú mismo y olvídate de las respuestas robóticas»-, es ser más más natural y menos lo que pensamos que esperan los demás que seamos.
      «la mayoría de reclutadores son más serios…» –> no pretendo romper una lanza a favor de nadie, pero ¿si tu trabajo fuera pasarte todo el día entrevistando gente y esa gente fuera siempre robótica, indistinguible, apocada, seria, asustada… a que se te pegaría? ¿qué fue primero, la gallina o el huevo? ellos están serios – nosotros estamos serios – ellos están encorsetados – nosotros estamos encorsetados… vamos, que tire la primera piedra el que esté libre de pecado 😉 😉
      No digo que haya que echarse un baile o hacerle un monólogo del club de la comedia, pero la energía y la actitud son pegadizas (y yo he hecho mucha selección y no veas la de candidatos que hay que te dejan desmoralizado…)
      «Si por ello somos rechazados…» –> Ahí le has dáo. Si tu forma de ser, de pensar, tus valores chirrían por completo en la entrevista, yo que me he equivocado más de una vez al decir que sí a una oferta de trabajo aunque mi instinto me gritaba ¡ESTÁS LOCAAAA!, te aseguro que tienes que tener mucha necesidad de coger un trabajo alimenticio cualquiera para meterte en un sitio que claramente no es el tuyo. E inmediatamente, ponerte en marcha para buscar otro, desde luego nada de regalarles encima años de tu vida.
      Mil gracias por tu comentario, muy cierto y real todo lo que planteas!!!!
      Espero seguir leyéndote! Un abrazo 🙂

  2. Ana Gabriela Argueta Vélez dice:

    Hola María Luisa, me encanta leerte sobre todo en esta época feliz (tono sarcástico) de desempleo. Es difícil darle al clavo con el reclutador p/e mi ultima entrevista la sra. reclutadora traía la jeta hasta el piso!!!!! y como se si estuve bien o mal???
    Ojala esta mujer pudiera leerte para que se enterara del nivel de frustración que causa.
    Bueno, quería decirlo porque me entiendes y una vez más te digo que eres la NETA!!!!

    1. María Luisa Moreno Cobián dice:

      Gracias por compartirlo, Ana Gabriela!
      No veas cómo entiendo lo que dices y me acabas de inspirar un post con este tema! 🙂 Te avisaré para que lo leas, que creo que te va a interesar – y luego me cuentas.
      Un abrazo enorme!!!

  3. Justo hoy estaba pensando lo mismo mientras leía los mensajes de LinkedIn. Invitación a conectar e inmediatamente mensaje de Fulanito diciéndote que hace X, que está en búsqueda activa de empleo y que si conoces un puesto que le vaya bien le avises. ¡Toma ya! y todo eso en escasos 5 minutos.
    Un post genial, como siempre, así da gusto leer 🙂
    http://www.orientando.es

    1. María Luisa Moreno Cobián dice:

      Mil gracias, Guadalupe!
      Te mando un abrazo 🙂

  4. Estamos tan acostumbrado a seguir tendencias, seguir reglas que nos olvidamos de las palabras sencillas y claras para definirnos. Creo un yo es el reto para conseguir el más difícil todavía

  5. Clap, clap, clap… Me encanta M. L. Siempre tocando la tecla que hay que pulsar :-). Besetes

    1. María Luisa Moreno Cobián dice:

      Oooh, me alegro que te haya gustado!!!!
      Besos bien grandes, querido!!!!!

  6. Pues no! Yo soy un comunicador en todos los niveles, con capacidad de trabajo en equipo, una gran experiencia y orientación a resultados. Ah! y soy ingeniero. 🙂 🙂

    1. María Luisa Moreno Cobián dice:

      Jaaajajajajaja! contigo no tengo miedo de que te pase, porque doy fe que tienes el gracejo y soltura para ser tú mismo… por muy «gran orientación a resultados, amplia experiencia, capacidad de trabajo en equipo y de comunicación a todos los niveles» que ello implique 😉 😉
      Te echaba de menos! 🙂

  7. Me encanta el tono de humor y refrescante que das a tus textos, haces ameno un tema suuuper aburrido. Lo difícil es conseguir dar ese tono ameno para destacar del resto….

    1. María Luisa Moreno Cobián dice:

      Ains, muchas gracias, que me pongo colorá! *Ü*
      Como le contestaba a Laura, creo que lograr un poco más de naturalidad y de dejar ver nuestra personalidad en vez de «contestar lo políticamete correcto», ya le dará un tono más ameno a la conversación.
      ¿No te parece?
      Un abrazo!

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